7 cosas que haces a diario y te impiden ser feliz, según la ciencia | Emprendedores en Fin de Semana

7 cosas que haces a diario y te impiden ser feliz, según la ciencia

¿Crees que no llegas a la felicidad plena pero no sabes por qué? Te mostramos 7 cosas que haces a diario y te impiden ser feliz, según la ciencia.

Nadie como Aristóteles supo ver que la felicidad consta de tres partes: los bienes materiales y físicos, la mente y las relaciones sociales. Además, el sabio de Estagira siempre remarcó el hecho de que la búsqueda de la felicidad es inherente a la condición humana.

Hasta hace relativamente poco, quienes habían tratado con más amplitud y profusión la felicidad habían sido los filósofos griegos. Para ellos, esta se representaba por la palabra Eudaimonia que viene a ser una mezcla de lo bueno con la divinidad menor.

Nadie como Aristóteles supo ver que la felicidad consta de tres partes: los bienes materiales y físicos, la mente y las relaciones sociales. Además, el sabio de Estagira siempre remarcó el hecho de que la búsqueda de la felicidad es inherente a la condición humana.

Según él, todos, por muy estúpidos e incluso autodestructivos que podamos llegar a ser dedicamos nuestra vida a la búsqueda incesante de la felicidad. Sin embargo, y aquí hay una gran paradoja, esta solo se consigue cuando ponemos el foco fuera de nosotros mismos.

No solo esta es una de las conclusiones a las que llegó Bentrand Russel -filósofo, matemático y escritor inglés-, sino que es lo mismo que recomiendan desde psiquiatras como Enrique Rojas o el profesor de psicología positiva de Harvard Tal Ben-Shahar.

A continuación, puedes ver siete de las cosas que haces y que te impiden ser feliz según todos ellos.

Culparte innecesariamente

El perdón es un elemento esencial de la felicidad y, para que sea completo, tiene que ser omnidireccional. Es decir, primero tienes que ser de perdonar a quienes te han causado algún mal para sacudirte todos los sentimientos negativos que esto genera en ti.

La falta de perdón te ancla al pasado y no te permite evolucionar, así que mucho más importante resulta incluso perdonarte a ti mismo por tus errores o fracasos. Es mucho mejor ver estos como una parte de tu aprendizaje, lo que te ha llevado a ser la persona que eres ahora mismo.

Además, se ha demostrado que hay una mayor prevalencia de enfermedades como depresión, baja autoestima o ansiedad en personas que tienen sentimiento de culpa hacia sí mismos. A este respecto, te recomiendo el libro “Forgiveness and Health“, puedes leer un extracto en el anterior enlace.

2. No dar las gracias

Dar las cosas buenas por hechas es un gran error que te impide alcanzar la felicidad y, encima, cuando esta situación cambia, el impacto sobre ti es mucho mayor. La gratitud, por ejemplo, es uno de los elementos esenciales del budismo.

Te recomiendo que hagas una lista de gratitud y en ella te obligues a meter un nuevo elemento cada semana. Empieza a agradecer lo más básico que se te ocurra: por estar vivo, por tener familia, amigos, por ese amanecer o ese atardecer que pudiste disfrutar…

Tal Ben-Shahar recomienda centrarse exclusivamente en lo que uno considera importante, pero de verdad. Es decir, pon en una escala qué cosas son las más fundamentales para ti y, a las que no, dedícales solo el tiempo justo y necesario.

Esto también quiere decir que eso de ser multitarea, realmente, no sirve de cara a asegurar una existencia feliz. Lo que de verdad vale es disfrutar de las cosas sencillas, eso que llaman los pequeños placeres de la vida: dormir, comer (aunque sea un simple bocadillo, pero despacio y desgustándolo), un paseo…

En el trabajo, pero todavía mucho más en las relaciones personales, es muy importante centrarse cada momento en lo que uno está haciendo, sino, resulta imposible disfrutar de de la familia, el trabajo o los amigos plenamente.

Vivir a toda prisa

Las personas más felices del mundo son, según parece, los monjes budistas. Pero esto no se debe a que tengan una conexión de tipo trascendental sino que tiene, en gran medida, también una explicación bioquímica.

Vivir a toda prisa genera estrés, pero en los momentos de quietud que se experimentan meditando liberamos oxitocina. Esta hormona está asociada a un aumento de la espiritualidad y del bienestar emocional.

Es verdad que hay estudios, como este de Oxford, que demuestran que, administrar directamente oxitocinatiene este efecto precisamente, pero también puedes crearla tú. Para empezar, puede bastar con dedicar a la meditación cinco minutos antes de acostarte y cinco minutos cada mañana al levantarte.

Tener una vida sedentaria

Hacer deporte es fundamental… para tu cerebro. Verte bien y gustarte es fenomenal, pero lo importante del deporte es que ayuda a tu cuerpo a segregar endorfinas, que son, literalmente, la droga natural de la felicidad para el cerebro.

Para conseguir este efecto no hace falta practicar deporte con una alta intensidad. Basta con caminar a buen paso, nadar despacio o correr. Hasta cambiar el coche por un paseo de 15 minutos hasta la tienda puede valer si no eres, precisamente, un deportista nato.

Lo que más te apetezca, pero con regularidad, a ser posible todos los días. Al cabo de unas seis semanas de introducir esta nueva rutina, deberás empezar a notar sus efectos y a sentirte mejor. Aquí puedes encontrar más consejos para maximizar la felicidad practicando deporte.

Pensar siempre en futuro

Si le preguntas a cualquier filósofo a este respecto, te dirá que el futuro no existe y es verdad. Tenemos la obsesión de pensar en el mañana y el pasado mañana, pero estos nunca llegan y no crean otra cosa que más estrés y frustración. Los romanos lo tenían claro: ¡Carpe Diem! (Aprovecha el momento)

Recientemente, científicos de la Universidad de Harvard demostraron que las personas capaces de disfrutar del momento presente tienen, de manera muy acusada, a ser más felices. Su estudio se hizo con 2.250 individuos, así que puede considerarse una muestra más que representativa.

Compararte a los demás

Jamás vas a conseguir ser tan guapo, listo o rico como las personas con las que te comparas bien sean amigos tuyos o personajes famosos o de las redes sociales. Al compararte con otros, el primer error que cometes es idealizar sus vidas o determinadas facetas de estas. Y pierdes una gran cantidad de energía.

Mal de muchos, se dice en español, consuelo de tontos, pero te aseguro que muchas de esas personas tan exitosas no son tan felices como aparentan. De hecho, el éxito no asegura en absoluto la felicidad. Al final de sus días, un personaje tan exitoso como Steve Jobs lo dejó claro en su despedida.

Si consigues dejar de hacer todas estas cosas, serás más feliz que antes. Por si acaso tienes dudas, te recomiendo que te descargues esta aplicación que te ayudará a medir tu felicidad y, de paso, colaborarás con el estudio de Harvard que antes te he mencionado. Ayudar a los demás también es una de las claves de la vida plena y feliz.

Escrito por Redacción TICbeat

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