Coworking familiar: compartir oficina y llevar a los hijos al trabajo

El llamado coworking familiar es una iniciativa que busca la conciliación entre la vida laboral y familiar. Su mayor novedad es que añade al coworking o cotrabajo -la propuesta de compartir oficina con trabajadores de otras empresas o sectores- la posibilidad de acudir con los hijos. Los niños se quedan a cargo de cuidadores en otra área del mismo edificio, de tal forma que sus padres, en su mayoría profesionales autónomos, pueden acceder a verlos en cualquier momento. En este artículo se ofrecen detalles sobre la conciliación entre la vida familiar y el teletrabajo, los beneficios del cotrabajo familiar y las características de los espacios para combinar trabajo y crianza en la oficina.

Conciliar la vida familiar y el teletrabajo

El teletrabajo es una realidad que, poco a poco, ha ganado fuerza en España. Trabajar desde casa ofrece una serie de ventajas importantes, pero no todo es tan bueno como lo imaginan quienes sufren los viajes diarios y los problemas típicos de cualquier oficina. Después de un tiempo, la soledad y la sensación de aislamiento de trabajar desde el hogar pueden ser difíciles de sobrellevar.

Por otra parte, si además de trabajar sin otros adultos cerca, a la tarea se añade la crianza de un bebé o un niño pequeño, las complicaciones se multiplican. Es posible, por supuesto, y se pueden enumerar algunas claves para trabajar desde casa y criar a un hijo, como preparar juegos y actividades, aceptar que los horarios sean muy flexibles, juntar a varios niños para que se entretengan más y para turnarse su cuidado entre varios padres, etc.

Como una forma de contrarrestar la soledad y el aislamiento del trabajo desde el domicilio, existe desde hace años el llamado coworking o cotrabajo, que consiste en compartir oficina con otros profesionales, que no pertenecen a la misma empresa, ni siquiera al mismo sector. La novedad que ha surgido hace muy poco es el coworking familiar: oficinas a las que se puede acudir con los niños, quienes quedan bajo el control de cuidadores especializados mientras sus madres y padres trabajan. Son como una especie de oficinas con guardería incorporada.

Beneficios del cotrabajo familiar

El cotrabajo familiar aparece como una posibilidad para que los trabajadores autónomos puedan conciliar la vida laboral y la crianza de los hijos; sobre todo mujeres, que siguen siendo las que, en su mayoría, renuncian -al menos en parte- el trabajo remunerado por atender a los niños. De este modo, pueden seguir trabajando sin tener que alejarse de sus hijos, sin necesidad de buscar una guardería o de dejarles con sus abuelos u otros familiares.

Esta tendencia comenzó hace muy pocos años en otros países y que poco a poco da sus primeros pasos en España. De momento, aquí existen tres oficinas que permiten compartir trabajo y crianza: CoFamily Working, ubicada en Granada; Cobaby, con sede en Barcelona; y Proyecta Coworking, radicada en Tenerife.

Pamela Cepeda, fundadora y responsable de CoFamily Coworking, destaca dos de los grandes beneficios de este tipo de alternativas. En primer lugar, está la posibilidad de continuar con la lactancia sin ningún inconveniente y, en segundo, la flexibilidad con los horarios: el pequeño está siempre a unos pasos de su madre, de modo que “no tienes que estar sí o sí a la hora en que el niño salga, como pasa con la guardería”.

Estas ventajas se añaden a las que ya de por sí proporciona el cotrabajo a las personas que trabajan a distancia: salen de casa, comparten la jornada con otros adultos y establecen una clara diferencia entre su espacio laboral y el de su vida familiar. Y cuentan, además, con un estímulo para ser más productivos durante el tiempo dedicado al empleo en cada jornada. Esta es una buena forma de escapar a la procrastinación, uno de los males que más aquejan a quienes trabajan desde casa.

Características de los espacios para el coworking familiar

Estos espacios están preparados para recibir a niños de entre seis meses y tres años de edad, que se quedan a cargo de educadoras infantiles, una por cada cinco niños como máximo. Esta proporción “es importante para los padres”, ya que “les tranquiliza saber que sus hijos estarán atendidos de forma personalizada”, explica Catherine Lips, directora de Cobaby Barcelona. Y también cuentan con los servicios esenciales de cualquier oficina compartida, desde Internet de alta velocidad hasta sala de reuniones y cocina.

En general, las oficinas de cotrabajo y crianza están disponibles de lunes a viernes y sus servicios se pueden contratar en tres modalidades distintas: para ir todos los días, con un coste mensual aproximado de 230-250 euros (varían según cada oficina); para ir dos o tres veces a la semana, por unos 160 euros al mes; o por días individuales, que cada uno tiene un precio entre 18 y 23 euros.

Cuando tienen que hablar de las dificultades a las que se han enfrentado en el momento de poner en marcha su proyecto, las responsables de los tres espacios de cotrabajo familiar en España se refieren a temas parecidos: los obstáculos a nivel “administrativo y burocrático”, apunta Ana González, responsable de Proyecta Coworking, mientras que Cepeda y Lips se enfocan en la falta de ayudas o subvenciones públicas para acompañar esta clase de iniciativas.

Un artículo escrito por Cristian Vazquez

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