Esta campaña baja los humos a los sujetadores “asesinos” y a la ira que provocan

Llevar el sujetador equivocado puede convertirse en una auténtica tortura para quienes tienen a bien enfundarse una prenda de lencería que no se ajusta a todas luces, ni por su forma ni por sus materiales, a las características de su busto.

De las mujeres ataviadas con sostenes deliberadamente incómodos (y hasta “asesinos”) se apodera la ira. Una ira que la marca de lencería Sloggi bautiza en una nueva e hilarante campaña como “branger”.

Y para gestionar adecuadamente la ira que se apodera de las féminas cuando insisten en encarcelar a sus pechos en el sujetador equivocado Sloggi propone una singular y humorística terapia impartida por la cómica neoyorkina Janine Harouni.

La terapia toma la forma de una serie integrada por seis capítulos en los que Harouni bucea en las procelosas aguas del “branger” y las diferentes fases por las que atraviesa este colérico (por latoso) tipo de ira: la negación, la aceptación, la recaída, la epifanía y la sanación (gracias a los comodísimos sostenes sin costuras ni aros de Sloggi).

Detrás de la nueva y divertida campaña de Sloggi, con la cual se identificarán probablemente muchas mujeres, está la agencia británica Mullen Lowe Londres.

La agencia londinense firmó también un anuncio de Sloggi que, estrenado el pasado mes de febrero, echaba la vista atrás al pasado y viajaba por diferentes épocas para relatar la liberación de la mujer a través de la lencería, antaño terriblemente incómoda y hasta cruel.

Años ha el “branger” estaba a la orden del día y actualmente, aunque con los ánimos ya algo más aplacados, parece seguir dando a la lata a las mujeres.

Vía: Marketing Directo

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