Lovot, el robot que te da cariño y combate la soledad

Tiene la inteligencia de un hámster, vocación de reconfortar a las personas y capacidad para aliviar la soledad. Así es Lovot, el robot presentado en Japón por uno de los responsables del androide Pepper, Kaname Hayashi.

Mientras el ser humano avanza, hay problemas que tornan peores e incluso contrapuestos a la idea de progreso: la soledad sigue siendo un enorme problema en las sociedades occidentales contemporáneas, incrementando los riesgos especialmente para las personas mayores y su probabilidad de padecer depresión, ansiedad o problemas cardiovasculares. De hecho, un informe de la OMS calcula que el número de personas mayores de 60 años se duplicará de aquí a 2050.

La robótica no solamente sirve para optimizar cadenas industriales, automatizar grandes volúmenes de datos, atender a los clientes de grandes multinacionales o potenciar el trabajo colaborativo. También puede ayudar a paliar la soledad y aportar cariño a aquellas personas que lo necesiten. Presentado en una rueda de prensa en Tokio esta semana, el prototipo Lovot homenajea a figuras queridas como BB8 de la saga Star Wars o el gato del futuro Doraemon, mientras que su nombre bebe de la conjugación de las palabras “Love” y “Robot”.

Este autómata interactúa como lo haría un bebé o una mascota, es capaz de reconocer las voces habituales y reacciona de forma positiva a los estímulos de cariño, creando un vínculo afectivo con su dueño tras la timidez inicial. Está equipado con veinte sensores para no chocarse ni caer, es sensible al tacto y su temperatura es parecida a la del ser humano. Puede enfocar la mirada, parpadear y emitir sonidos, mientras que está diseñado para reconocer las emociones del interlocutor. “No puede ayudarte, ni solucionar nada, pero puede estar muy cerca de ti”, dijo durante la presentación Hayashi, acompañado por su equipo.

La finalidad de esta tecnología, desarrollada por la compañía de su creador, Groove X, no es otra que suplir las necesidades afectivas de las personas, que pueden personalizar el color, el aspecto de los ojos o la ropa del adorable Lovot, que solamente pesa tres kilos, circula gracias a sus ruedas a una velocidad de dos o tres kilómetros por hora y vuelve solo a su nido o lugar de carga cuando no tiene batería.

Su creador decidió centrarse en la robótica emocional tras triunfar en el mercado con Pepper, el primer humanoide capaz de comunicarse e interpretar emociones humanas, utilizado en todo Japón como asistente en los comercios. Hayashi recalcaba que “Lovot no habla, ni atiende a nadie en una tienda. Comparado con anteriores robots, ni siquiera incluye aplicaciones. Yo busco algo que esté cerca de las personas”.

El robot saldrá a la venta el próximo 2019 -probablemente en otoño-invierno-, aunque desde ayer ya puede reservarse en formato de pareja -con dos unidades por venta- por un precio de 4.600 euros. En 2020 un único ejemplar costará 2.700 euros, junto a una tarifa mensual de mantenimiento. Como extra puede realizar funciones de vigilancia al enviar fotografías del domicilio al smartphone de su dueño. ”

Escrito por Andrea Núñez-Torrón Stock

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