Me rompieron el corazón

Ayer estaba hablando con un amigo que me decía: “Dany no se que hacer, me rompieron el corazón”… Y yo solo pensaba en viajes. Así es, en decirle que viajara, que se alejara de todos los recuerdos que lo ataban a ella, y que disfrutara la vida.

Lo cual obviamente le dije… ¿Lo intentastes yendote de viaje?.

Y es que no se por que soy tan seco para estas cosas del amor, pero nunca he podido entender como uno se va a amargar la vida por estas simples pruebas que nos va poniendo el destino. Y no es que no sienta, si no que desde chico he tenido la mentalidad de que la gente no nos hace cosas, si no mas bien somos nosotros los que permitimos que eso que pasa afuera nos afecte o no.

Y si, se que cuando ocurre una ruptura, llegan a nuestra vida una serie de sensaciones, pensamientos y etapas difíciles por las cuales debemos pasar, las cuales pueden generar una oleada arrolladora de emociones, que a veces logran extenderse por muchísimo tiempo…

Pero igual todo depende de nuestra capacidad de aceptación al cambio, de aprender a desapegarnos de un pasado que ya no está y de recibir el nuevo presente con todo lo que  depara.

Dany, pero es que me rompieron el corazón!

Tranquilo papa (le decía), se que transitar por el duelo de una ruptura no es nada fácil, y es por esto que debemos dotarnos de buenas herramientas para lograrlo. Así es, “de herramientas”, porque como para todo, para una tusa también existen herramientas que nos permiten salir victoriosos…

Y si, para unos el antídoto son días enteros de series en Netflix que ayuden a evadir los sentimientos de dolor, para otros puede ser la fiesta y para algunos más puede ser reencontrarse con la familia o programar interminables citas con terapeutas.

Sin embargo, creo que no hay mejor cura para el alma, la mente y para un corazón roto que viajar.

Y aunque muchos piensen que ponerte la maleta al hombro y salir de viaje después de la ruptura de una relación puede ser una acción impulsiva, lo cierto es que alejarte por unos días de los lugares que comúnmente frecuentas y de tu vida cotidiana, te ayudará bastante para lograr sanar un corazón roto.

Pues en vez de quedarte en casa, gastar tus preciadas lágrimas y torturarte pensado en lo que pudo ser, es posible que necesites reencontrarte con tu soledad, empezar a verla con nuevos ojos.

Y para ello te será mucho más fácil hacerlo en un lugar externo que te ayude a conectarte con tu paz y te permita llegar a un profundo estado de calma donde, para que así le permitas entrar al universo y sus maravillas para que hagan lo suyo, y finalmente poder sanar ese corazoncito. 

Al viajar no pensaras de nuevo que en “me rompieron el corazón”.

Porque estarás distraído con otras cosas, porque tu mente estará entretenida y estarás alejado de los recuerdos que te atan a esa otra persona. Y lo mejor, estarás feliz con todas esas nuevas sensaciones!

Y no es necesario viajar solo, ya que si prefieres viajar en compañía, con que lo hagas con la persona adecuada bastará, ya que un viaje siempre te hará sentir que el mundo es muchísimo más grande que cualquier problema que puedas tener.

Es que los viajes te harán notar tu insignificancia a simple vista, ya sea que te encuentres frente al mar y el suave ruido de las aves, frente a desiertos, bosques, campos interminables o entre grandes edificios y el rápido movimiento de las ciudades.

Además de que viajar te permite empezar a ver la situación por la que atraviesas con otros ojos!

También debes tener presente que a tu vida llegara una nueva etapa y con ella muchos cambios a los cuales deberás darle la bienvenida. Y para hacerlo será necesario sentirte completamente renovado pues solo de esta forma los recibirás sin dolor, agradecido y con las manos abiertas…

Pero, ¿qué mejor forma de lograr ese estado que viajando?

Los viajes son sinónimo de desconexión, sorpresa, bonita soledad, felicidad, increíbles experiencias, aprendizajes a partir de ellos, sonrisas, cambio de estado, encanto, recuerdos agradables, sensación de libertad y liberación de tus problemas…

Viajar es cambiarle la ropa al alma… 🙂

Así que es hora de amarte a ti, de entregarte a ti todo ese amor que tenías para dar y que de un momento a otro se quedó sin dirección. Es momento de cambiar de panorama pues sin lugar a dudas esto te ayudará a ver las cosas desde nuevas perspectivas que quizá en algún momento fueron invisibles para ti. Es tiempo de alejarte de aquella situación que te agobia para darte la posibilidad de verla más claramente, pues al permanecer inmerso en ella es muy probable que no alcances a ver sino unos cuantos puntos de todos los que la componen, así que expande tu mente…

Es momento de renacer, saltar confiadamente hacia el presente y abrir los ojos a la belleza del mundo…

¡¡Viaja para sanar!! Esta es la mejor terapia.

Daniel Tirado / #BeachMoney

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir a la barra de herramientas