Qué peligros entrañan tus dispositivos conectados (y cómo protegerlos)

Vivimos en plena era del Internet de las Cosas, en la que en muchas ocasiones sacrificamos privacidad por comodidad. Repasamos los principales peligros asociados a dispositivos conectados de toda índole.

Los sistemas domóticos, las Smart TVlos enchufes inteligentes, los altavoces inteligentes como Amazon Echo o Google Homelas bombillas conectadas al WiFi, los electrodomésticos conectados… Vivimos rodeados e interconectados a un número cada vez más elevado de gadgets concebidos para mejorar el bienestar y la calidad de vida, ahorrar energía y dinero, resolver dudas o disfrutar de un ocio personalizado. 

En Estados Unidos 6 de cada 10 habitantes tienen al menos un dispositivo conectado, siendo los televisores inteligentes los más populares, muy vulnerables a ciberataques inalámbricos. Muchos de ellos están permanentemente encendidos, mientras que otros se conectan a los smartphones, ordenadores o tabletas a lo largo del día, al menos na vez cada 24 horas. Si tienes un smartwatch, el 68% se conecta a los gadgets una vez al día, seguido del coche conectado (65%) o de los wearables de salud (64%).

Los ciberdelincuentes pueden acceder a tus dispositivos IoT en cualquier momento, usándolos para múltiples propósitos perversos, como hackear otros gadgets conectados, enviar correos electrónicos maliciosos o spam, robar tus datos privados, comprometer tu seguridad física -secuestros, robos, accidentes de vehículos conectados-, pedir un rescate mediante la ciberextorsión o interferir en tus transacciones financieras. Con una mala configuración de seguridad y un firmware difícil de parcharlos dispositivos IoT son sumamente vulnerables a los ataques, algo que preocupa a expertos, empresas y usuarios.

La siguiente infografía plasma la realidad de los riesgos en torno a los dispositivos conectados, suscitados por diversas cuestiones como el protocolo Universal Plug and Play (UPnP) -empleado cuando dispositivo se conecta a una red de forma remota, cuyo proceso es automático y no requiere autenticación-, las contraseñas predeterminadas -fácilmente detectables- o la dificultad de detectar los hackeos.

Para mantener tu red segura es fundamental aislar los dispositivos de IoT en una red dedicada y protegida, deshabilitar el protocolo UPnP en los enrutadores, adquirir los gadgets a fabricantes con un buen historial de seguridad, actualizar los parches de seguridad, establecer tus contraseñas y hacerlas únicas para cada dispositivo y asegurarte de que tu enrutador WiFi tenga una contraseña segura y un cifrado seguro.

Todos estos consejos no son moco de pavo si tenemos en cuenta que algunos de los problemas del IoT es que  carece de un estándar técnico en toda la industria: existen más de 50 estándares separados en desarrollo, con requisitos, especificaciones y directrices determinados independientemente. En la actualidad, el Internet de las Cosas ya ha conectado el doble de dispositivos que personas vivas. ¿Están seguros tus dispositivos?

Fuente | Cybersecurity Degrees

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