¿Sabes cómo hacer un préstamo con un familiar o amigo y no tributar por ello?

Si no queremos pagar de más en un préstamo con un banco, evitamos las comisiones; si lo hacemos con un familiar, evitamos los impuestos. En este artículo enseñamos cómo hacer que Hacienda no nos cobre por prestarnos dinero entre parientes o amigos. Con dos sencillos consejos podremos no tener que abonar impuestos por adelantar dinero o pedirlo. Tan solo hay que seguir el procedimiento adecuado y siempre dejar constancia del préstamo por escrito, tanto privado como oficial.

Cuando nos vemos en la necesidad de pedir dinero para financiar algún tipo de gasto o de proyecto, pensamos en ir al banco o a una entidad financiera en la que nos concedan un préstamo. Sin embargo, la primera fuente de financiación es la que se denomina FFF (de las palabras inglesas familyfriends y fools), es decir, nuestra familia, un amigo o algún “loco” que decida prestarnos el dinero de manera desinteresada. Este tipo de préstamos entre particulares se hace con un tipo de interés del 0 % TIN, es decir, que solo devolveremos el dinero que se ha prestado.

No obstante, es importante tener en cuenta que este tipo de transmisiones de efectivo quedan registradas y pueden llevar a confusión a la Agencia Tributaria. Esto podría desembocar en que, a pesar de no tener que pagarle intereses al familiar que nos deja el dinero, tengamos que asumir unos impuestos al ser este préstamo considerado como una donación. No obstante, es posible evitar este tipo de problemas con una técnica sencilla.

Lo primero es firmar un contrato del préstamo entre particulares

Por lo general, cuando pedimos dinero prestado a un conocido, sabemos que se lo devolveremos, puesto que nuestra relación podría depender de ello. Pero dado que nunca podemos prever cómo será nuestro futuro, ni personal ni económico, será conveniente dejar por escrito las condiciones del préstamo. Además, esto nos evitará posibles problemas en caso de que Hacienda decida buscarnos las cosquillas.

Cualquier tipo de escrito debidamente redactado y firmado podría servir como contrato, siempre que lo conservemos. Sin embargo, en pos de librarnos de posibles análisis exhaustivos de la Agencia Tributaria, es recomendable redactar el máximo posible de los datos de este proceso de financiación entre particulares. Tendremos que incluir el importe prestado, el interés que se aplicará, el número de cuotas en el que se reembolsará y su importe y el plazo de vencimiento.

En Internet podemos hallar una gran variedad de modelos que pueden servirnos como guía o que podremos copiar directamente si nos decidimos a hacerlo. Es importante que estos documentos se adecúen a la legislación española, pues podríamos encontrarnos con un documento de América Latina donde los términos no quedaran claros o pudiera haber apartados que no nos interesen.

El modelo 600 será nuestro principal salvoconducto

Además del contrato, que tendremos que conservar para nosotros, es conveniente rellenar el modelo 600 o del impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos. Este documento es propio de cada comunidad autónoma, por lo que tendremos que acudir a la delegación de Hacienda de nuestra región y entregarlo una vez se haya cancelado el préstamo, es decir, tras haber devuelto el total del capital prestado. Es recomendable que demos el modelo 600 junto con el contrato que hemos firmado, de modo que quede constancia del acuerdo entre ambas partes.

La mayoría de las webs de los departamentos tributarios de las distintas comunidades autónomas tienen una guía específica en la que podremos ver cómo rellenar este documento y, de este modo, librarnos de tener que pagar impuestos por prestar o recibir dinero prestado de un familiar.

Es de suma importancia detallar en este documento que se trata de un préstamo al 0 %, ya que si no generaría una ganancia para el prestamista y tendría que declarlo como una ganancia. En caso de especificar que es un préstamo sin intereses, la Administración lo identificará como que se ha cobrado el interés medio del dinero. Además, es importante saber que el impuesto se liquida con la firma del préstamo, pero, aunque es obligatorio, el proceso de pago será gratuito

Vía: Consumer

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