Alphabet, la matriz del gigante de internet Google, firmó unos excelentes resultados trimestrales gracias a sus boyantes ingresos y a unos impuestos a la baja que han cercenado mínimamente su facturación.

Durante el primer trimestre del año las ganancias de Alphabet pegaron un zancada del 73% hasta alcanzar los 9.500 millones de dólares (7.700 millones de euros).

El nuevo estándar de contabilidad adoptado por el gigante de internet contribuyó a inflar ostensiblemente sus resultados. Aun así, los beneficios operativos de Alphabet continuaron creciendo a un buen ritmo y pasaron de los 6.600 a los 7.000 millones de dólares. El escándalo protagonizado por su rival Facebook no se dejó notar en absoluto en las cuentas de la compañía liderada por Larry Page.

En el capítulo referido a la facturación, los ingresos de Alphabet pegaron un brinco del 26% hasta llegar a los 31.100 millones de dólares (25.500 millones de dólares). La mayor parte de esos ingresos echó raíces como viene siendo habitual en Google.

Los ingresos publicitarios de Google protagonizaron un incremento del 24% hasta llegar a los 26.600 millones de euros.La facturación restante de la filial de Alphabet, bajo cuyo paraguas vuelve a estar la empresa con el foco puesto en las casas inteligentes Nest, protagonizó un incremento del 36% hasta llegar a los 4.400 millones de dólares.

El resto de negocios agrupados bajo Alphabet (entre los cuales figura, por ejemplo, el desarrollador de coches autónomos Waymo) logró una facturación de 150 millones de dólares (una auténtica nadería en comparación con los demás montantes de ingresos de la firma). Aun así, esta división consiguió atajar sus pérdidas entre enero y marzo de 2018. Y sus pérdidas, cifradas hace un año en 703 millones de dólares, emprendieron la cuesta hacia abajo y se quedaron en apenas 571 millones de dólares.

En el espectacular crecimiento experimentado por las ganancias de Alphabet se dejó notar, y mucho, la reforma tributaria introducida por el gobierno de Donald Trump, una reforma que ha reducido de manera significativa la carga fiscal de las empresas al otro lado del charco.

La cuota fiscal de Alphabet se redujo del 20% al 11% en el transcurso del último año. En un principio el ejecutivo de Trump rebajó hasta el 21% la carga fiscal de las compañías (frente al 35% inicial). Sin embargo, a través de una serie de subterfugios y reglas especiales algunas empresas (entre ellas Alphabet) pueden pagar aún menos impuestos.

Por otra parte, en los brillantes resultados trimestrales de Alphabet se ha dejado notar asimismo el nuevo estándar de contabilidad adoptado por la compañía. Este nuevo estándar incluye las ganancias y las pérdidas de acciones no comercializables (las procedentes de startups, por ejemplo) que no eran incluidas hasta ahora en los estados financieros de las empresas.

Con sus últimas cuentas trimestrales Alphabet superó ampliamente las expectativas iniciales de los analistas. Aun así, los inversores reaccionaron con elevadas dosis de indecisión  a los resultados de la compañía de Mountain View. En un primer momento los títulos de Alphabet cotizaron al alza, a continuación bajaron y finalmente cerraron con valores prácticamente invariables con respecto a la última sesión.

El caso Cambridge Analytica, que podría traducirse en una regulación más estricta de los datos recopilados por empresas como Google, está infundiendo temor en los inversores, que en las últimas semanas se están mostrando extraordinariamente cautelosos con las acciones de las compañías “techies”.

Vía: Marketing Directo