Quien avisa no es traidor. Brian Olsavsky, director financiero de Amazon, anunciaba en julio del año pasado que el gigante del e-commerce duplicaría durante el segundo semestre de 2016 la inversión volcada en el universo del vídeo y que el propósito de la compañía liderada por Jeff Bezos era triplicar el presupuesto asignado a los contenidos audiovisuales de producción propia.

Pues bien, parece que Amazon está ya tirando de chequera (de lo lindo) para intentar ponerse a altura de su mayor rival en el sector del vídeo en streaming: Netflix.

Según los analistas de la entidad financiera JP Morgan, la célebre empresa de comercio electrónico destinará en 2017 la friolera de 4.500 de dólares a su floreciente división de vídeo en streaming.

Aunque con este volumen de inversión Amazon sigue estando por detrás de Netflix, que invierte actualmente 6.000 millones de dólares en contenidos de producción propia, la empresa de Bezos ha conseguido ya adelantarse a HBO. En 2016 el canal estadounidense de televisión por cable invirtió alrededor de 2.000 millones de dólares en contenidos de producción propia.

En diciembre del año pasado Amazon Prime Video, la división de vídeo en streaming de la compañía de e-commerce se expandió a más de 200 países, donde ofrece no sólo programas de producción propia como The Grand Tour o The Man in the High Castle sino también partidos de la NFL, cuyos derechos de retransmisión consiguió recientemente.