Los Business Angels españoles se retratan de nuevo. Lo hacen a través del último informe de la Asociación Española de Business Angels y que deja claro que apostar por una startup sigue siendo una actividad de altísimo riesgo.

Así lo evidencian datos como que únicamente el 27% de los business angels de nuestro país hayan invertido más de 100.000 euros en 2017 en una compañía emergente, cuando solo un año antes lo habían hecho el 36%. Por otro lado, el de business angels sigue siendo una actividad puramente masculina. Únicamente un 8% de los inversores en startups son mujeres, un porcentaje que se mantiene invariado desde 2014.

Sin embargo, también se observa una mayor concentración en el segmento superior hasta 50.000 euros, donde se ha pasado del 18,5% al 36%. En el año 2017, el 90% de los inversores ha realizado al menos una inversión. De ellos, el 50% la ha destinado a ampliar su posición en al menos una de sus anteriores inversiones; de hecho, el 34% de los inversores que ha invertido en 2017 solo ha realizado operaciones de ampliación en su cartera previa.

El estudio ha vuelto a reflejar por segundo año consecutivo la valoración que hacen los “Business Angels” en las empresas que invierten. Así, en las operaciones en un estado inicial, la media de valoración en el 2017 fue de 912.000 euros (frente a los 800.000 euros de 2016). El estudio destaca además que de los 912.000 se pasa a 2.500.000 euros “una vez que la startup alcanza el mercado y valida su producto”.

Para el presidente de AEBAN, José Herrera, esto es debido a que “el ecosistema madura, los inversores confían en que habrá más posibilidades de financiar correctamente y ganarán valor futuro”.

El informe recoge también las opiniones de los inversores sobre cuáles son las tendencias más destacables que observan en España y en el ámbito internacional que podrían incidir en el futuro en la inversión en startups.

En este sentido, los inversores han destacado el blockchain, la movilidad, el coche conectado, las ICOs y el sector Fintech, como aquellas tecnologías o sectores que prevén que tendrán impacto en la inversión en los próximos años.

Herrera ha destacado varios aspectos a mejorar como es el hecho de que las inversiones sean de impacto social, y la necesidad de ayudas por parte de la administración púbica mediante la aportación de fondos e instrumentos como redes de “Business Angels”.

Así es el Business Angel español

En cuanto al perfil de los “Business Angels” españoles, la edad media sigue centrándose en el tramo medio de actividad profesional, en profesionales y empresarios de entre 35 y 54 años, grupo que aglutina hasta el 76% de los inversores.

La encuesta muestra un incremento de la proporción de inversores de edad superior a 55 años (el 24% en 2017, frente al 14% en 2016) y una disminución del número de los inversores más jóvenes.

En función de la experiencia profesional más frecuente que lleva a invertir en startups es el perfil emprendedor previo (35%) y la consolidación en puestos directivos de alto nivel (30%).

Domina la proporción de inversores que acumulan entre 1 y 5 años de experiencia, un total de 44% de los encuestados (frente al 56% del año anterior), mientras que el 15% se iniciaron en la inversión hace al menos 15 años (un 10% más).

Los resultados del informe también muestran un dominio de inversores con experiencia en tecnología (37%), seguido de aquellos que provienen del sector financiero (18%).

Los inversores acometen las operaciones en compañía de varios tipos de socios, principalmente otros Business Angels (el 93% de los casos), fondos de capital de riesgo (47%) e inversores corporativos (14%).

Un artículo escrito por Roberto Broncano