La inteligencia artificial ha ido avanzando en los últimos años en la lista de elementos tecnológicos que emplean las empresas. Pasó de ser una previsión a futuro a ser una herramienta emergente a convertirse ya ahora en algo que mueve ya mucho dinero.

Las previsiones de Gartner son las de que la inteligencia artificial mueva mucho dinero en el futuro inmediato. Las elevadas previsiones empiezan, de hecho, con el mismo cierre de este año. La previsión de los analistas es que en 2018 la IA mueva en todo el mundo 1.2 billones (españoles, trillones anglosajones) de dólares en valor derivado.

La cifra es de infarto y además supone un crecimiento exponencial frente al año pasado. La subida es del 70%. La cantidad está, además, lejos de ser un tope o un techo en lo que la inteligencia artificial puede hacer y en terreno que puede conquistar. De hecho, las previsiones para el futuro inmediato son todavía mejores. En 2022, a solo cuatro años vista, la inteligencia artificial moverá 3,9 billones (trillones ingleses) de dólares.

Los analistas tienen claro, por tanto, que la inteligencia artificial será el elemento que capitaneará el gran cambio en el futuro próximo y la tecnología que supondrá ese gran antes y después que siempre se espera de las grandes revoluciones tech. “La IA promete ser de la clase más disruptiva de tecnologías durante los próximos 10 años gracias a los avances en poder computacional, volumen, velocidad y variedad de datos y en redes neuronales profundas”, explica John-David Lovelock, vicepresidente de investigación en la firma.

Y si la inteligencia artificial supone un gran cambio y empieza a asumir cada vez más peso y más protagonismo, las empresas no podrán evitar emplearla cada vez más y más. Lo harán además de un modo muy selectivo y específico: en el análisis apuntan a que lo que llevará a crecer al mercado en los próximos años será el hecho de que las empresas usarán la inteligencia artificial para solucionar problemas concretos.

Los tres puntos clave en los que se aplicará la IA

¿Cómo se integrará entonces la IA en la estrategia de las empresas? Gartner señala tres puntos clave en los que la IA será vista como un elemento que genera valor. Por un lado, se usará para reducir costes, mejorando la productividad y también los resultados de productos y servicios.

Por otro lado, la IA se usará en dos puntos muy ligados al trabajo del equipo de marketing. La inteligencia artificial se empleará para lograr generar nuevas fuentes de ingresos y también en la experiencia de consumidor. Por lo que respecta a la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos, se hará creando o mejorando productos y servicios y descubriendo qué lleva a aumentar las ventas.

En el otro terreno, el de la experiencia de usuario, será analizada en profundidad para mejorar su valor y alcanzar el máximo potencial. Las compañías emplearán la inteligencia artificial sobre todo para mejorar las interacciones con los consumidores y para lograr así mejorar tanto la retención de clientes como el crecimiento de la base de usuarios.

A todo ello hay que sumar que las compañías integrarán cada vez más agentes virtuales gracias a la inteligencia artificial, elemento que emplearán en esa búsqueda por ofrecer una mejor atención al cliente usando también una reducción de costes (si el asistente es un robot, no se necesita al trabajador de atención al cliente que daba ese servicio). Las previsiones están en que los asistentes virtuales serán quienes gestionen las peticiones y tareas más sencillas, mientras que los asistentes humanos se quedarán con las más complejas y las que aportan más valor añadido.

Vía: Puro Marketing