¿Somos los españoles pesimistas o, por el contrario, confiamos plenamente en los demás? ¿Cuáles son nuestros principales temores? Esto es lo que ha querido descifrar el último Estudio Global de Confianza de los Consumidores elaborado por Nielsen. Éste ha señalado que la confianza de los consumidores se vio impulsada en el primer semestre del año hasta cerrar en 91 puntos, una cifra que supera en 5 puntos la registrada al término de 2016.

Esto pone de manifiesto que las familias, cada vez más, están experimentando una recuperación económica, algo que también se nota en la mejora de las cifras del paro, que al cierre del segundo trimestre del año se situó por debajo de los cuatro millones de desempleados por primera vez desde 2008. Se espera, además, que esta mejora llegue a todos los hogares y que, además, se cree empleo de más calidad.

Concretamente, uno de cada cuatro españoles considera que su situación laboral a doce meses vista será buena o excelente, mientras que los que tienen una visión pesimista representan apenas el 16%. Sin embargo, casi la mitad no muestra aún muchas expectativas con respecto a su horizonte laboral. A la vez, destaca que el país se está recuperando poco a poco, ya que el PIB ha recuperado los niveles previos a la crisis.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó un 0,5%, hasta el 3,1%, sus perspectivas de crecimiento para 2017,algo que implica que España se pueda convertir en el país avanzado que más crece por cuarto ejercicio consecutivo, etc.

Por ello, gracias a estas cifras, los españoles se muestran más tranquilos respecto a sus finanzas personales, ya que más de la mitad ve con optimismo el estado de su tesorería doméstica de aquí a un año. Destaca también que el porcentaje de consumidores que piensa que el país ya no está en recesión ha escalado 12 puntos porcentuales, pasando de un 24% a finales de 2016 a un 36% en la actualidad.

En cuanto a las principales preocupaciones, el empleo sigue siendo el tema que más quita el sueño a los españoles. Así, uno de cada tres españoles lo ha destacado, seguido del terrorismo (29%), aunque es cierto que este estudio es previo a los trágicos acontecimientos que tuvieron lugar a mediados de agosto en Barcelona.

Además, un 70% cambió sus hábitos de gasto en el último año para ahorrar más y hacer frente a la situación económica del país. En este sentido, los recortes en la factura de la luz y del gas, por un lado, y el ocio fuera de casa, por otro, son los principales tijeretazos que aplican los españoles en su economía doméstica, ya que más de la mitad pone en marcha ambas medidas como medida de ahorro. Además, un 49% reconoce gastar también menos en ropa nueva.

Por el contrario, y una vez el consumidor sienta que la situación económica mejora, apenas seguirá metiendo la tijera al ocio fuera de casa, sino que continuará intentando ahorrar con la luz o el gas (un 44%). En cambio, apenas un 19% seguirá restringiendo sus salidas.

El mercado tiene dos grandes ejes de crecimiento en estos momentos, los precios y la confianza. Para tener esa confianza es vital el empleo, que nos alienta para salir y comprar más, incluso en un contexto de subida de precios. Y esto da pie a un tercer posible e importante eje de crecimiento, la revalorización de la oferta. Estamos en el mejor escenario de la última década para el consumo y hay que ser ágiles para aprovechar esta buena dinámica incipiente“, ha explicado el Director General de Nielsen Iberia, Gustavo Núñez.

Via: Marketing Directo