Google ha decidido que el lobbying no es solo para los políticos, por lo que ha llevado el ejercicio del lobby a la Universidad. De esta manera, ha salido a la luz que la compañía decidió presionar de forma indirecta financiando estudios aparentemente desinteresados, con el objetivo de influir en las decisiones políticas. 

Así lo asegura una investigación del Wall Street Journal, que confirma que Google ha financiado cientos de investigaciones académicas que apoyaban sus posturas en diferentes cuestiones sobre competitividad y recolección de datos personales, abonando entre 5.000 y 400.000 dólares por cada texto. Además, según asegura el diario muchas de esas investigaciones no cumplían con el requisito ético de afirmar que habían recibido dinero de la compañía.

La fuente de la que habla el diario es de un antiguo empleado y lobbista de Google, que asegura que la empresa pagaba viajes a los investigadores para que se reunieran con ayudantes de congresistas y oficiales de la administración, con el objetivo de presionar desde el mundo académico a los legisladores y que aceptaran los métodos de una compañía que actúa de manera similar a un monopolio.

Por lo visto, gracias a todo ello el gigante logró librarse de las acusaciones antitrust de la Comisión Federal de EEUU en 2012. Concretamente, el Wall Street Journal destaca que Google financió un centenar de  documentos académicos sobre políticas públicas desde el año 2009, y otro centenar de documentos fueron escritos gracias a la financiación de “think tanks” o centros de investigación universitarios que reciben fondos de Google y otras firmas tecnológicas.

Por su parte, la compañía intenta acabar con los prejuicios que pueden causarle las leyes europeas, mucho más restrictivas que las estadounidenses. Según los datos del Portal de Transparencia de la Unión Europea, Google dispone de ocho lobbistas acreditados en la Comisión Europea y lidera un ranking de lobby formado por 3.521 organizaciones.

Via: Marketing Directo