El Gigante Azul abre cuatro nuevos centros de datos en EEUU y confirma que la estrategia de futuro de IBM pasa, sí o sí, por el despegue de sus servicios cloud.

Si alguien tenía alguna duda de que Ginni Rometty no va de farol en esto de la nube, puede admitir ya su error. Y es que, hoy mismo, IBM ha anunciado la inauguración de cuatro nuevos centros de datos en Estados Unidos (dos en Dallas y otros dos en Washington DC) con lo que el número total de data center en ese país asciende a 22 y, a escala global, la cifra asciende a la nada desdeñable cantidad de 55 instalaciones.

Centros de vanguardia desde donde se gestionarán y entregarán las decenas de servicios en la nube del Gigante Azul, inmerso en un profundo reenfoque de su estrategia de futuro desde hace unos cuantos años para centrarse en las soluciones cognitivas y, como decimos, en el cloud computing. Una propuesta que no sólo se sustenta en la creación de más y más CPD por todo el globo, sino en integrar sus capacidades de inteligencia artificial, blockchain, procesamiento de Big Data o Internet de las Cosas en estos modelos de entrega como servicio.

Si queremos poner números al negocio de IBM que ya proviene de la nube, los datos corroboran esta fuerte apuesta (14.600 millones de dólares en el último año generados en este segmento, con un crecimiento trimestral que supera el 30%) pero también el considerable retraso que la firma mantiene con otros grandes proveedores de cloud, especialmente entre las compañías que ofrecen soluciones de nube pública como Amazon, Google o Microsoft.

Lo cierto es que, de mantenerse este ritmo de crecimiento en el corto plazo, esta cincuentena de centros de datos en 19 países se le va a quedar corta a IBM en muy poco tiempo. Quizás por ello la empresa, decana en esto de la tecnología empresarial, ya planea abrir otros cuatro CPD en la primera mitad de este año. De cuatro en cuatro, y tiro porque me toca, parece que dictan las cartas del despacho de Rometty.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga