Miles de usuarios se enfurecieron tras conocer que WhatsApp compartiría su información con Facebook. Y ahora se sorprenderán al conocer que se trata de una práctica extendida. No es nada nuevo para el proveedor de telecomunicaciones estadounidense AT&T, pues lleva haciéndolo cerca de una década.

Así lo confirman desde The Daily Beast, en base a unos documentos a los que el medio americano tuvo acceso. De acuerdo a los mismos, la recopilación del Data de los usuarios se remonta al año 2008 y no solo se almacena, sino que se vende al Gobierno de Estados Unidos por cantidades que ascienden hasta el millón de dólares.

Toda la información recabada se emplea en las investigaciones policiales. A ojos de los oficiales estadounidenses, obtener los registros de usuarios resulta mucho más sencillo que una orden judicial. Basta con valerse de un testimonio oral para poder solicitar a la empresa dicha información de los usuarios.

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Información que además de valiosa es ingente. Hablamos de ocho años de almacenamiento de datos, por parte de uno de los operadores más grandes de Estados Unidos. Aunque ambos agentes describan la simbiosis como una mera “partnership”, medios estadounidenses como el citado The Daily Beast no dudan en referirse a esta como “un producto que AT&T desarrolló, puso en el mercado y vendió a un coste de millones de dólares a los contribuyentes”.

Una vez más, se trata de una controversia generada cuando el cliente es también el producto. Desde AT&T, sin embargo, defendieron las acusaciones alegando que brindaban la información de los usuarios cuando las autoridades así lo reclamaban, pues están obligados por ley.

De nuevo se abre un tenso debate sobre las obligaciones de las tecnológicas con respecto al trato de la información personal. A diferencia de AT&T, la compañía de la manzana acaparó titulares por querer hacer todo lo contrario. Apple se negó a compartir con las autoridades estadounidenses la información de usuarios acusados de narcotráfico, apelando a la “intrusión en la privacidad y seguridad de los ciudadanos”. 

Un artículo publicado en Marketing Directo