La digitalización avanza a una velocidad de vértigo y afecta a sectores tan tradicionales como el vinícola. Cada vez hay más bodegas que emplean la tecnología para mejorar el cultivo, comercio y consumo de esta bebida alcohólica.

La consultora CB Insights ha creado un mapa con las mejores startups winetechque aplican nuevas tecnologías a este sector. Hasta un total de 50 empresas han recaudado más de 400 millones de dólares de financiación en 2017.

La firma que más apoyo económico ha obtenido es Coravin (64 millones de dólares), que ha creado un sistema para abrir, servir y conservar botellas de vino sin necesidad de quitar el corcho. Otra empresa, Aveine, emplea sistemas de aireación de vino inteligentes. Con tan sólo el escaneo de la etiqueta, el mecanismo introduce la cantidad necesaria de aire dentro de la botella para servirlo de manera adecuada.

La tecnología también es necesaria para algo tan sencillo como discernir entre un vino bueno y otro menos bueno. Es aquí donde entra en juego la inteligencia artificial. La empresa Matcha ha desarrollado algoritmos que ayudan a recomendar vinos dependiendo de las preferencias del usuario y de la comida con la que vaya a consumirse.

Sublimir, que al igual que Matcha es una startup francesa, ha desarrollado un algoritmo para predecir el momento en el que la bebida estará en su mejor momento. Está especialmente pensada para las bodegas, a las que ofrece el asistente inteligente de vinopara sacar mayor partido de sus cosechas a la hora de venderlas.

La empresa estadounidense Winc ha creado un perfil del gusto del usuario. Realiza un test previamente, en el que le pregunta por alimentos y sabores que prefiere y cuáles no soporta. En base a estos datos, envía cuatro botellas mensuales elegidas al gusto del consumidor gracias al big data.

La firma estadounidense Ava Winery, originaria de San Francisco, se ha propuesto hacer un vino sin uvas. Ocho científicos de su equipo emulan en un laboratorio cientos de componentes químicos que dan al vino su característico sabor, aroma y textura. Pese a que, a buen seguro, los puristas del vino lo considerarán un sacrilegio, la empresa asegura que su objetivo es ‘hacer accesible a todo el mundo un producto tradicionalmente de lujo“.

Existen aplicaciones para recomendar vinos como WineAdvisor, que permite escanear las etiquetas de las botellas para conocer más de ellas.

También hay empresas que apuestan por introducir el vino en el Internet de las Cosas, en concreto en el almacenaje de las botellas. Firmas como Caveasy y Cellier Domesticus han inventado sistemas de almacenaje inteligentes que monitorizan la temperatura y la humedad para mantener el vino en las condiciones necesarias. Caveasy también configura la ‘app’ para que avise a los usuarios cuando la despensa no esté llena.

Consumo de vino

242 millones de hectolitros de vino. Es la cantidad consumida en todo el mundo en 2016, según Statista. Italia produce el 17,43% de vino del planeta, siendo líder en este sector, seguido de Francia (16,73%) y España, que produce un 13,10% del total. Nuestros vecinos galos conforman uno de los seis países del mundo que consumen más de 40 litros por persona anuales, según el Observatorio Español del Mercado del Vino, por lo que no es de extrañar que allí se produzca casi tanto vino como el que se consume a nivel mundial. La mayoría de las empresas emergentes del sector están en suelo francés.

Vía: Muy Pymes