La Comisión Europea (CE) ha hecho pública una declaración de objeciones acusando a Google de incumplir las normas antimonoplio de la UE al imponer términos contractuales estrictos con su servicio de publicidad, según fuentes cercanas al caso. Adicionalmente, se ha emitido un pliego de cargos suplementario contra la conducta de la compañía estadounidense en su servicio de compras.

La decisión se esperaba después de que la Comisión pidiera a compañías rivales que permitieran a Google acceder a información confidencial que las empresas enviaron a la UE y que respalda las alegaciones del regulador contra la compañía americana. La UE tendrá que compartir con Google las pruebas en las que fundamenta sus acusaciones.

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Google se defiende

La respuesta de Google no ha tardado en llegar, y sin sorpresas, minutos después de la emisión pública de cargos por parte de la Comisión, han publicado un comunicado en su blog titulado: “Mejorar la calidad no es anticompetitivo”. 

En su opinión, “la declaración de objeciones en las que la UE alega que la muestra de anuncios de pago de vendedores “desvía” el tráfico de los servicios de compra; si bien no respalda esa acusación, no tienen en consideración los beneficios reportados a consumidores y anunciantes, y no aporta una base legal clara para conectar sus acusaciones con el remedio propuesto”.

“Utilizamos el análisis del tráfico para rebatir las afirmaciones de que nuestros anuncios y resultados orgánicos especializados daña la competitividad al evitar que otros agregadores de compras alcancen a los consumidores”. Los de Menlo Park, que aportan datos económicos y documentación sobre una década de búsquedas de productos consideran “incorrecto” que el pliego de objeciones de la UE no considere el impacto de gigantes del comercio online como Amazon o eBay, los máximos actores de este sector.

Un artículo publicado en Baquia