La figura del intraemprendedor todavía se encuentra en construcción. Son pocas las grandes compañías que en estos momentos tienen programas claros de intraemprendimiento o mecanismos que favorezcan el desarrollo de ideas emprendedoras. Sin embargo cada vez más, las grandes empresas empiezan a tomar conciencia de la importancia que va a tener el apoyo a sus propios emprendedores.

Al menos así lo asegura un estudio impulsado por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) y con el apoyo del Banco Santander, a través de Santander Universidades, aglutina las encuestas realizadas a intraemprendedores y directivos de 43 grandes empresas con sede en España.

El estudio destaca que el 89% de los responsables de innovación abierta e intraemprendimiento valoran especialmente las capacidades emprendedoras como competencia en los procesos de selección de personal. Y sin embargo, el 55% de las empresas encuestadas sostienen que no existen mecanismos para atraer talento intraemprendedor de fuera de la organización, si bien también es cierto que el 23% reconoce que hay fórmulas de colaboración con emprendedores y empresas emergentes (startups) como estrategia de innovación abierta.

Según el mismo estudio, la totalidad de los empresarios consideran que el retorno de la inversión realizada en emprendimiento corporativo es igual o más efectivo frente a otras estrategias tradicionales. Asimismo, el 85% de las empresas coinciden en que el intraemprendimiento tiene efectos positivos sobre el negocio y el 77% afirma que ese efecto se traduce en el incremento de ventas.

Los coordinadores del proyecto han demandado más profesionales especializados en este ámbito, al tiempo que han considerado que es necesario que la alta dirección se implique para generar un buen emprendimiento corporativo.

Un artículo escrito por Rodolfo de Juana