Microsoft se las ingenió para dejar boquiabiertos (para bien) a los analistas en el último trimestre, en el que superó las previsiones iniciales tanto en el capítulo referido a la facturación como en el que atañe directamente a los beneficios.

En los buenos resultados del gigante del software influyó (y mucho) la nube. Apoyándose en el “cloud”, Microsoft ingresó en sus arcas 6.510 millones de dólares en beneficios entre abril y junio de 2017 (el doble que en el mismo periodo de 2016, cuando ganó 3.120 millones de dólares).

Por lo que se refiere a la facturación, la empresa de Redmond generó en el último trimestre unos ingresos de 24.700 millones de dólares, logrando así rebasar las expectativas de los analistas, que barajaban una cifra algo menor: 24.200 millones de dólares.

Al crecimiento en la facturación de Microsoft contribuyó el negocio en la nube de la compañía liderada por Satya Nadella. Esta división, en la que está incluida la plataforma Azure, registró un crecimiento del 11% hasta alcanzar los 7.430 millones de dólares (frente a los 7.320 millones que esperan a priori los analistas).

Espoleadas por sus excelentes resultados trimestrales, las acciones de Microsoft pegaron ayer un brinco del 2,4% en el cierre prolongado de Wall Street. La compañía tiene actualmente un valor de 573.000 millones de dólares en los mercados bursátiles.

En su último ejercicio fiscal, que Microsoft cerró en junio, registró una facturación global de 89.950 millones de dólares (+5,4%) y un beneficio neto de 21.204 millones de dólares (+26%).

Un artículo publicado en Marketing Directo