La risa va por barrios, también en el mundo de los gigantes de la gestión ‘vaule’ en España. Si Bestinver se quedó atrapada en Volkswagen y azValor sufrió el mismo destino con Petrofac, ahora les ha tocado el turno a Cobas, la gestora de Francisco García Paramés, y a Lierde Capital, la sicav ligada históricamente a la familia del expresidente de Telefónica César Alierta. En este caso, la causante del quebranto ha sido la empresa de infraestructuras y telecomunicaciones Ezentis, que se desplomó la semana pasada al anunciar una ampliación de capital.

Paramés y Alierta entraron en este valor en agosto a la espera de que refinanciara su deuda de 126 millones, que asfixiaba sus resultados con unos enormes costes financieros. Sin embargo, para conseguir este objetivo, el presidente de Ezentis, Guillermo Fernández Vidal, ha tenido que incluir en el plan de reestructuración una inesperada ampliación de capital de 65 millones, que provocó un desplome de la acción en bolsa del 13,64% el miércoles pasado. Desde entonces, había rebotado un poco, pero ayer volvió a caer el 4,86%.

El gurú de la inversión ‘value’ en España tenía el 3,3% de la cartera del fondo Cobas Iberia en acciones de Ezentis. Se trata de una posición relevante, teniendo en cuenta que la mayor, Elecnor, supone el 7,89% del patrimonio gestionado. Como es sabido, uno de los principios fundamentales del control de riesgos de las inversiones es la diversificación, por lo que estos porcentajes nunca son muy altos. Pero la inversión en Ezentis es suficientemente grande como para hacer daño al fondo.

A pesar del rebote del día posterior al desplome de Ezentis, el fondo acumula una pérdida del 2,11% en el último mes, si bien todavía se mantiene en positivo desde su lanzamiento el 3 de marzo de este año. El fondo especializado en acciones españolas y portuguesas gestiona cerca de 40 millones de euros. En cuanto a Ezentis, esta caída ha reducido su ganancia en el año, aunque sigue siendo apreciable: el 9,86%.

Nadie está libre de peligro

El tropiezo de Paramés con Ezentis recuerda al sufrido por su antigua casa, Bestinver, en Volkswagen (y BMW) cuando estalló el escándalo del falseamiento de las emisiones en septiembre de 2015. Más recientemente, su ‘enemigo íntimo’ Álvaro Guzmán de Lázaro sufrió un problema similar con Petrofac. Su gestora, azValor, tenía un 2% de la cartera del fondo internacional en esta empresa de servicios petrolíferos, que se hundió en bolsa al verse envuelta en un escándalo de pago de sobornos en Kazajistán.

Por tanto, nadie está libre de que uno de los valores que tiene en cartera se hunda, si bien los dos casos anteriores habían sido escándalos totalmente impredecibles. En todo caso, la experiencia enseña que este impacto suele ser limitado y, aunque siempre resta algo de rentabilidad a los fondos, si la gestión del fondo es acertada al final el incidente queda en el olvido.

Via: Cotizalia