La política de diversidad racial de muchas empresas tecnológicas podría ponerse en entredicho, según un estudio que analiza las contrataciones por raza y origen de los empleados.

La diversidad racial sigue siendo una asignatura pendiente en las empresas del Valle del Silicio. Aunque las grandes tecnológicas se jactan de diseñar políticas de contratación que fomentan la pluralidad étnica, racial y de género, lo cierto es que aún están lejos de representar la sociedad estadounidense.

Sólo hay que fijarse en los afroamericanos, los latinos y los asiáticos, y ver que siguen sub-representados en la mayoría de compañías de esta región.

Para comprobar si se están tomando medidas para que esta situación cambie, y ver qué condiciones laborales se encuentran los trabajadores que no cumplen el estereotipo blanco, la consultora Hired, especializada en empleo tecnológico, ha revisado las 280.00 candidaturas que se publicaron en su plataforma durante 2016.

Entre las conclusiones de su estudio, titulado “2017 State of Global Tech Salaries”, ha comprobado que las empresas tecnológicas se están esforzando por contratar talento afroamericano, y que de hecho estos candidatos son mucho más propensos a conseguir trabajo, sobre todo de determinados perfiles.

Por ejemplo, un ingeniero de software negro tuvo el año pasado un 49% más de probabilidades de ser contratado que uno banco, pero su salario medio anual era 10.000 dólares más bajo.

¿Significaría esto que Silicon Valley se ha vuelto afro-friendly? Desde Hired tienen sus dudas, ya que esta tendencia podría deberse no ya tanto a las políticas de diversidad, sino a que el salario que reciben de media es inferior.

El informe confirma que cuando se trata de contratar ingenieros de software, la industria tecnológica muestra sesgos basados ​​en la etnia de los empleados. Los candidatos latinos y asiáticos, por ejemplo, tienen más probabilidades de recibir salarios similares a los de sus compañeros blancos, pero en cambio tienen menos probabilidades de ser contratados (los latinos un 26% menos de posibilidades y los asiáticos un 45%).

El estudio también aborda los prejuicios que existen entorno a los candidatos de mayor edad y más veteranos. A partir de los 45 años, la experiencia ya no es tan importante y deja de equipararse con sueldos altos o mejores ofertas de empleo. Además, en el sector tecnológico la edad suele considerarse un hándicap para adoptar nuevas tecnologías, explica el informe.

En general, Hired encontró que las empresas tecnológicas generalmente ofrecen salarios más altos a los desarrolladores de software que están dispuestos a desplazarse a otras regiones que a los trabajadores locales. Mercados como Chicago, Los Ángeles y Washington ofrecen una diferencia superior al 8% entre empleados locales o reubicados, lo que, según la consultora, podría ser un aliciente para salir de Silicon Valley y plantearse nuevo destinos.

Vía | Inc.