Nos encontramos en un contexto en el que el auge de las redes sociales dominan el mercado. Y no es para menos, pues incluso las celebrities o los políticos emplean Facebook, Snapchat, Instagram o Twitter para comunicarse. Uno de los ejemplos más recientes y famosos es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que emplea Twitter como principal herramienta diplomática. Ahora las redes dan un paso más y se lanzan al mercado financiero, algo que hace saltar de alegría a más de uno, y temblar a más de otro.

Y no es para menos, pues según El Economista, los fundadores de Snapchat, Evan Spiegel y Bobby Murphy, han logrado durante los últimos años multiplicar por diez la valoración de la compañía gracias a la ayuda del mercado privado. Ambos decidieron hacer esto cuando comprobaron que la aplicación presentó unas pérdidas netas de 514,6 millones sobre una facturación de 404,8 millones. “Los ingresos se han multiplicado por seis en los últimos 12 meses mientras que las pérdidas han crecido un 150%”, explica el director de análisis SharePost Financial, Rohit Kulkarmi.

Según explica éste, Snapchat ha sufrido una caída en sus usuarios activos diarios y su monetización en América del Norte, donde alcanza el 2,15 frente a los 20 dólares de Facebook o los 10 dólares de Twitter. Así, el capital de riesgo y los inversores de la compañía han logrado que Snapchat alcance un coste de unos 25.000 millones. Una de las consecuencias de este hecho es que la aplicación deberá seguir los pasos de otras redes más populares, como Facebook o Twitter.

Un propósito, sin duda, muy difícil de alcanzar, pues Facebook cuenta con un crecimiento cerca del 25%,mientras que Snapchat sufre un margen negativo del 123%. Para alcanzar a la compañía de Mark Zuckerberg, y justificar un valor de 25.000 millones, Snapchat necesitaría registrar un crecimiento del 54% en los próximos seis años y mantenerse en un margen positivo durante los siguientes cuatro años.

Un artículo publicado en Marketing Directo