A pesar de seguir incrementando sus ingresos y gozar de buenas reservas, Uber no logra beneficios y sus pérdidas ya superan los 1.200 millones de dólares en lo que va de 2016.

Desde su nacimiento, hace ya siete años, Uber ha conseguido revolucionar el mundo del transporte, implantando el modelo de economía colaborativa para que cualquier ciudadano pueda convertirse en conductor y llevar pasajeros a un coste inferior al de otros métodos de viaje, como el taxi. Sin embargo, y pese a su éxito rotundo en medio mundo, Uber no ha arrojado aún un sólo euro de beneficios.

Más bien todo lo contrario. De hecho, en tan sólo los últimos seis meses, Uber ha cosechado 1.200 millones de dólares en pérdidas, que suman un total de 4.000 millones de dólares en negativo a lo largo de su historia. Y eso a pesar de que esta startup se convirtió en la empresa privada (no cotizada en Bolsa) más joven en alcanzar los 50.000 millones de valoración, superando a la mismísima Facebook. Actualmente, se estima que Uber podría valer unos 62.500 millones de dólares cuando salga a Bolsa.

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En ese sentido, el resto de variables económicas de Uber no son tan preocupantes. La firma lleva captados más de 15.000 millones de dólares de accionistas como Rupert Murdoch o Goldman Sachs, con lo que aún cuenta con reservas por valor de 5.000 millones. Asimismo, en el primer semestre, la compañía anotó una facturación de 2.060 millones de dólares, insuficientes eso sí para soportar el enorme gasto de esta startup.

¿Y en qué se ha ido entonces el dinero de Uber? Según recoge Bloomberg a raíz de una call conference con accionistas e inversores, hay tres grandes motivos para explicar estas enormes pérdidas. La primera de ellas son los subsidios que Uber paga a sus conductores, un importante lastre que está ahorcando las arcas de la compañía. La segunda es la creciente competencia con Lyft en Estados Unidos, donde Uber aún controla -de acuerdo a sus propias cifras- en torno al 84-87% de cuota de mercado, pero que está obligando a un esfuerzo mayor para retener y captar a nuevos clientes.

Por último, está el negocio chino, del que Uber se ha retirado al vender todos sus activos a la principal firma de transporte colaborativo del país, Didi ChuXing, por 1.000 millones de dólares y una participación del 17,5 por ciento en el negocio. Aunque, en este punto, Uber ha aclarado que las pérdidas reales de su aventura china se verán con más profundidad en el siguiente semestre fiscal.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga