La compañía especializada en integración digital Yext acaba de salir a bolsa, y lo hace por la puerta grande. Sus acciones cotizan un 20% por encima de lo esperado inicialmente.

El tiempo dirá si existe o no una nueva burbuja de la economía digital similar a la de las puntocom de principios de los 2000. De momento, los inversores no se dan por aludidos y se lanzan ávidos a compras acciones de cualquier startup prometedora que sale a bolsa. Después de Snapchat le ha tocado el turno a Yext.

Esta compañía no es nueva. De hecho existe desde 2006, aunque Yext merece ser llamada startup gracias a su espectacular crecimiento en los últimos años, sin precedentes desde su creación. Su negocio es ofrecer a otras compañías la integración entre todos sus servicios y aplicaciones.

En su salida a bolsa, los 11$ por acción esperados finalmente han subido hasta 14$, un 20% más. Esto es una inyección de capital para la compañía y para todos aquellos empleados que retenían una parte de la propiedad de la misma. La recaudación en esta ronda de financiación ha sido de 115 millones de dólares, cantidad discreta en comparación con lo que otras manejan pero que no deja de ser impresionante.

Sin duda la capitalización bursátil de esta compañía es todo un éxito en sí misma, especialmente cuando va acompañada del dominio de un negocio que cada vez crece más. La actividad de Yelp incluye, por ejemplo, hacer coincidir las descripciones de distintas compañías propiedad de la misma matriz a través de toda una red de aplicaciones y servicios.

Así, contratando a Yext, se puede lograr que un negocio se describa igual en Google Maps, Apple Maps y distintos buscadores web y aplicaciones. En un mundo en el que el comercio online y la economía digital van camino de ser la única economía existente, es de esperar que esta firma crezca de forma sostenida en los próximos años.

Los inversores así lo piensan, y por eso han puesto más dinero del esperado. También influye el creciente interés en invertir en startups y empresas online que se está consolidando. Es una mera toma de posiciones de cara al futuro.

Vía | TechCrunch