¿Cómo combatir el cansancio emocional?

Muchos de nosotros sentimos que el día no es lo suficientemente largo para todo lo que tenemos que hacer. Llevar a cabo nuestras tareas nos cuesta demasiado tiempo y nos parece que vamos pasando por el calendario arrastrando obligaciones y cosas pendientes. Sin embargo, la clave para alejar esta sensación podría no encontrarse en tener más tiempo, sino en combatir el cansancio emocional.

Debido al ritmo frenético que tiene/impone el mundo moderno, muchos nos movemos con una sensación perpetua de agotamiento. El estrés, las preocupaciones y la multitareanos llevan a no descansar la mente ni un segundo.

Por eso, combatir el cansancio emocional puede ser una gran manera de que tu día a día sea más productivo. En este artículo veremos varias técnicas para lograrlo; sin embargo, primero debemos comprender en qué consiste exactamente este enfoque.

¿Qué es el cansancio emocional?

El agotamiento físico no es el único tipo de agotamiento que existe. Así, aunque nuestro cuerpo esté descansado, es posible que sea nuestra mente la que no pueda más. Sin embargo, en ocasiones es muy difícil reconocer esta situación. Por eso, si quieres combatir el cansancio emocional, primero es necesario que aprendas a identificarlo. A continuación veremos algunos de los síntomas más comunes:

  • Falta de atención y pérdidas de memoria. El agotamiento emocional puede provocar que seamos incapaces de prestar atención a lo que nos rodea. Por ello, nos será mucho más difíciles crear recuerdos nuevos y concentrarnos en una tarea.
  • Hipersensibilidad. Cuando nuestras emociones están al límite, es más sencillo que tengamos reacciones sentimentales extremas. Así, las personas con cansancio emocional se sentirán tristes, enfadadas o deprimidas con más facilidad.
  • Baja motivación. En general, la fatiga sentimental suele ir asociada a pensamientos negativos y falta de entusiasmo por lo que hacemos. Por eso, combatir el cansancio emocional pasa por adoptar un enfoque más optimista.
  • Cansancio físico. Por último, el agotamiento emocional extremo puede conllevar también una sensación de fatiga crónica. Las personas que padecen este síntoma pueden dormir durante diez horas y levantarse todavía cansadas. Por mucho que reposen, nunca estarán con las pilas cargadas al cien por cien.

Si sufres la mayoría de estos síntomas, es más que probable que estés sufriendo algún tipo de cansancio emocional. Sin embargo, ¿por qué aparece? ¿Qué es lo que nos lleva a alcanzar este estado tan desagradable?

¿Por qué surge este problema?

Según las últimas investigaciones, el cansancio emocional aparece debido a una preocupación excesiva y constante. En este sentido, estaría muy relacionado con el síndrome de burnout. Ambos serían formas especializadas de estrés, presentes cuando vamos saltando de preocupación en preocupación.

Así, es frecuente que el agotamiento emocional surja cuando nos obsesionamos con nuestras metas y nos castigamos con dureza cuando detectamos errores. En este sentido, se trata de algo totalmente contraproducente. Al torturarnos de esta manera, nos agobiamos y nos cuesta cada vez más conseguir lo que nos proponemos.

Claves para combatir el cansancio emocional

Si te has reconocido en los síntomas de este problema, a continuación encontrarás varias acciones que puedes llevar a cabo para luchar contra él.

1- Date permiso para relajarte

Sin duda, lo más importante que puedes hacer para evitar el cansancio emocional es conseguir un poco de calma. No importa cuánto tengas que hacer; cada día, deberías tener al menos media hora para disfrutar, eligiendo en ese momento lo que te apetece hacer.

Por otra parte, si te cuesta mucho desconectar, puede venirte muy bien practicar una disciplina como la meditación. Hacerlo aumentará tu capacidad de control mental y tu habilidad para gestionar emociones. En el plano más cognitivo, también es una buena manera de ganar en agudeza mental.

2- Evita la sobreestimulación

Vivimos en un mundo hiperconectado/hiperestimulado. Nuestra mente recibe, sin pausa, una gran cantidad de información sensorial. Así, es prácticamente imposible no terminar liberando nuestra atención y que esta se termine acoplando a ese ritmo que impone un salto constante de un estímulo a otro. Por ello, cada vez nos cuesta más concentrarnos.

Si quieres combatir el cansancio emocional, intenta que no sea el entorno el que dirija tu atención. Si estás trabajando, apaga todas las notificaciones de tu móvil y evita que te distraigan tus compañeros. Por el contrario, cuando te estés relajando, olvídate del trabajo. Cada actividad tiene su momento y es importante que no los mezcles.

3- Sé realista

Una de las cosas que más ansiedad nos causa es ponernos listones más altos que la altura que podemos alcanzar. Cuando tenemos mucho que hacer, nos agobiamos e intentamos hacer mil cosas al mismo tiempo. Paradójicamente, esto suele perjudicar nuestra capacidad productiva en vez de mejorarla.

Por eso, es fundamental que te conozcas. Si ves que no puedes hacer todo lo que te habías propuesto, no te preocupes; prioriza y termina lo más importante. Al fin y al cabo, preocuparte no va a hacerte ir más rápido, sino todo lo contrario.

En resumen: el cansancio emocional es algo que nos puede afectar a todos, pero contra lo que podemos luchar. Si crees que está afectando a tu vida, prueba a aplicar estas claves en tu día a día y verás cómo pronto se convierte en algo del pasado.

Un artículo escrito por Alejandro Rodriguez

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