Los tres grandes ejes de las habilidades sociales

Los ejes de las habilidades sociales se aprenden, no nacemos con ellos. Todos venimos al mundo con las herramientas necesarias para relacionarnos con los demás y formar parte de algunos grupos. El punto es que convertimos esas características innatas en habilidades prácticas a través del aprendizaje.

Comenzamos a integrarnos en la cultura por la vía de la imitación. Así aprendemos el lenguaje, primer vehículo para relacionarnos con otros y las conductas hacia los demás. Nuestros padres nos dan una pauta sobre la forma de relacionarnos con el mundo.

La empatía y las habilidades sociales son inteligencia social, la parte interpersonal de la inteligencia emocional. Por eso se parecen”.

-Daniel Goleman-

Es posible que las personas que nos rodean durante nuestra infancia no sean los mejores maestros de habilidades sociales. O que se relacionen con nosotros de una forma deficiente. Por eso, en ocasiones no sabemos cómo relacionarnos adecuadamente con los demás, pero nunca es tarde para aprender. Para hacerlo, lo primero es conocer cuáles son los ejes de las habilidades sociales.

1. Confianza, uno de los ejes de las habilidades sociales

No hay manera de confiar en los demás, si primero uno no confía en sí mismo. Este es uno de los grandes ejes de las habilidades socialesque, por desgracia, muchas personas no han cultivado y desarrollado. Se debe en gran medida a que hay todo un historial de aprendizaje que nos lleva a dudar de lo que somos y valemos.

La autoestima y la autoconfianza sientan sus bases en los primeros años de vida. La relación con los padres es fundamental. Lo usual es que si los padres tienen dificultades en ese terreno, los hijos también las tengan. No es una ecuación matemática, pero suele suceder así.

Ahora bien, siempre es posible desarrollar mayor confianza en uno mismo. Los expertos aconsejan evitar la autocrítica mordaz y los pensamientos negativos en torno a uno mismo y a los demás. También aprender a expresar las emociones en voz alta y de la manera más precisa posible. Por otro lado, aprender a mantener una postura corporal erguida y no esperar a sentirte totalmente seguro para actuar, también ayuda.

2. Comunicación, un aspecto fundamental

Otro de los ejes de las habilidades sociales es la capacidad para comunicarnos. Esto es casi tautológico, pues resulta obvio que si no desarrollamos las habilidades comunicativas, difícilmente podremos establecer vínculos fluidos con los demás. Lo fundamental aquí no es aprender a hacer discursos floridos, ni ser expertos en oratoria.

La mejor manera de comunicarnos con los demás es hablar desde nuestras emociones. No es la comunicación racional, sino la comunicación emocional, la que nos permite construir mejores relaciones con los otros. Uno de los ejes de las habilidades sociales es ser capaces de transmitir lo que sentimos y quiénes somos.

La posibilidad de mostrar nuestros sentimientos y emociones sin filtros, ni prevenciones, fomenta la empatía. También es un factor decisivo para generar proximidad con los otros. De hecho, contribuye significativamente a que los demás también abran su mundo interno y nos permitan entrar en él.

3. Conexión, la clave de los vínculos sanos

Conectarnos con los demás es hacer presencia en sus vidas y saber comprenderlos desde su lógica y no desde la nuestra. Implica una alta capacidad de aceptación. Como en el caso de la autoconfianza y la autoestima, resulta imposible aceptar a otros si antes no hemos logrado aceptarnos a nosotros mismos. Esto es, reconocernos y admitir nuestras fortalezas y debilidades con naturalidad.

Conectarnos con otros es imposible si no sabemos establecer empatía. Para lograrlo, lo primero es saber escuchar. Esto implica no juzgar, ni condicionar a nuestro interlocutor. Permitirle que sea él mismo mientras se expresa. Atender a lo que dice, sin estar pensando en otra cosa y sin el ánimo de cambiar, modificar o cuestionar a quien tenemos al frente.

Siempre ayuda que te preguntes por lo que quiere o necesita la persona que está hablando contigo. Tratar de entender qué está sintiendo y qué busca al expresártelo. La escucha genuina es la base para una conexión efectiva. Enriquece tu vida y también la vida de la persona que habla contigo.

Los ejes de las habilidades sociales tienen que ver con estructurarnos mejor a nosotros mismos y, como consecuencia de ello, ser más abiertos y receptivos a los demás. Esto se puede aprender y ejercitar. Todas esas capacidades mejoran significativamente nuestra vida y la hacen más saludable desde el punto de vista mental.

Edith Sánchez

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