Fuchsia, el sistema operativo de Google que podría sustituir a Android

Android, el sistema operativo más extendido del mundo, podría tener los días contados. Un equipo de ingenieros en Google lleva dos años desarrollando un nuevo software para sustituirlo: Fuchsia OS. Te explicamos en qué se diferenciará del sistema que todos conocemos.

Actualmente tres cuartos de los smartphones del mundo funcionan con Android, pero el popular sistema operativo no es invencible. Hace dos años un pequeño grupo de ingenieros dentro de Google empezaron lo que se conoce como ‘Proyecto Fuchsia’, un intento de desarrollar un nuevo sistema operativo para superar las limitaciones de Android.

Los dispositivos que usamos todos los días han ido cambiando, pero sus sistemas operativos no avanzan a la misma velocidad. El objetivo de los desarrolladores detrás de Fuchsia OS es crear un software que funcione mejor con las interacciones por voz acompañado de una mayor seguridad.

Hoy en día tanto el equipo como sus ambiciones han crecido: cerca de 100 personas trabajan en el proyecto y su objetivo es llegar a crear un sistema compatible con todos los dispositivos tanto de Google como de terceros que actualmente usen Android, informó Bloomberg en una exclusiva.

El plan es empezar a implementar Fuchsia en los dispositivos conectados del hogar – como los altavoces inteligentes – de aquí a 3 años. Progresivamente empezarían a instalarlo en dispositivos más grandes – como ordenadores portátiles – para, algún día, llegar a sustituir a Android por completo.

Además de hacer frente a las exigencias de los nuevos dispositivos cada vez más modernos, Fuchsia también haría frente al mayor rival de Google en el terreno de los smartphones: Apple. Mientras que Android abarca mucho más mercado que iOS, el sistema operativo de Apple lo supera en seguridad, privacidad y funcionamiento.

Apple cuenta con otra ventaja: casi todos los usuarios de iPhone actualizan el sistema cuando sale una versión nueva; en cambio tan solo el 10% de los usuarios Android lo hacen, provocando que los servicios más recientes de Google no lleguen a los usuarios. En los dispositivos Android es el propio fabricante u operador el que impulsa las actualizaciones de software y seguridad, pero no tienen el mismo interés en distribuirlas que Google.

Fuchsia OS sería, además, mucho más seguro: observando el código publicado en línea, parece que los desarrolladores han incluido claves cifradas para asegurar que la información esté a salvo cada vez que actualicen el sistema.

Pese a las ventajas que brindaría Fuchsia, no va a desbancar a Android tan rápido. Decenas de fabricantes de hardware y miles de desarrolladores depende de Android; convencerles a todos para cambiarse rápidamente al nuevo software podría ser complicado. Otros dispositivos podrían ser incompatibles porque Fuchsia no se apoyaría en el núcleo Linux, como Android, sino en un kernel llamado Zircon.

A esto se le suma otro problema: el modelo de negocio de Google, basado en anuncios personalizados según la ubicación y actividad del usuario, podría chocar con las nuevas exigencias de privacidad del sistema operativo.

Eso sí, los desafíos a los que se enfrentan con el nuevo sistema operativo también benefician a Google. El proyecto Fuchsia no solo busca desarrollar un software más eficiente, también es una manera de retener talento:tienen que ofrecerles un reto a los ingenieros veteranos si no quieren perderles a la competencia.

Escrito por Christiane Drummond

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