Microsoft adquirió GitHub por 7.500 millones de dólares (unos 6.430 millones de euros). Esta adquisición ilustra a la perfección cómo el valor se atribuye de manera diferente en Silicon Valley (EE. UU.) que en el resto del mundo. GitHub fue adquirido por cerca de 30 veces al ingreso recurrente anual (un múltiplo astronómico). Para poner esto en perspectiva hay que mencionar el ejemplo de LinkedIn. Microsoft adquirió LinkedIn por 26.000 millones de dólares (cerca de 22.000 millones de euros) en 2016 (ingresos de 7,2x), en lo que se consideró una de las ofertas de tecnología más generosas de la historia.

¿Por qué esta diferencia? La respuesta está en desentrañar un malentendido omnipresente de cómo funciona Silicon Valley y de dónde provienen estos valores astronómicos.

En Silicon Valley, existen básicamente dos formas de crear valor para los accionistas, el financiero y el estratégico. El valor financiero es parte de la escuela de negocios y de los mercados bursátiles. Se trata de múltiplos de ingresos o ganancias, crecimiento de ventas, márgenes de ganancia y teoría de la gestión. Se trata de la capacidad de crecer y prosperar como una empresa independiente.

Cuando hablamos de cómo el precio del petróleo afectará el precio de las acciones de Exxon, intuimos una conexión directa entre lo que hace la empresa (perforar para obtener petróleo), el precio del petróleo y cómo esas dos cosas están relacionadas con el precio de las acciones. Del mismo modo, si dirige un negocio local de limpieza en seco, el valor de ese negocio se basa en cuántos clientes tiene, cuánto gastan, cuánto cuesta proporcionar el servicio y las expectativas de crecimiento.

El valor estratégico, por otro lado, tiene poco que ver con cualquiera de esas cosas ycasi todo con la forma en que el producto y/o posición de mercado de una empresa ayuda u obstaculiza la capacidad de otra empresa (por lo general la de una más grande) para tener éxito. El valor estratégico se realiza no por la capacidad de una empresa para ganar dinero de forma independiente, sino por su capacidad de generar (o en algunos casos proteger) ganancias para otra persona.

Esta distinción está en el corazón de por qué una empresa con cinco personas y sin ingresos se puede vender por 1.000 millones de dólares (unos 858.000 euros), mientras que una empresa con 500 personas y 100 millones de dólares (cerca de 85 millones de euros) en ingresos se puede vender por una fracción de esa cantidad. Aunque las historias de éxito más conocidas de Silicon Valley, como Apple, Facebook y Google, son ejemplos enormemente rentables de valor financiero, la gran mayoría de las historias de éxito de start-ups no se basan en la construcción de una compañía capaz de crear una oferta pública de venta y un crecimiento continuo como empresa pública (una hazaña extraordinariamente difícil), sino que se basan en la construcción de algo de valor para otra persona.

En otras palabras, Microsoft no está pagando 7.500 millones de dólares (unos 6.430 millones de euros) por GitHub por su capacidad de generar dinero (su valor financiero). Está pagando por el acceso que recibe a las legiones de desarrolladoresque usan los productos de repositorio de código de GitHub diariamente (el valor estratégico de la compañía), para que puedan guiarse al entorno de desarrolladores de Microsoft, donde se genera el dinero real.

Veamos un par de ejemplos conocidos de valor estratégico. En 2006, Google adquirió YouTube por una cifra sorprendente (de momento) de 1.600 millones de dólares (cerca de 1.370 millones de euros). El negocio de YouTube era poco rentable y los problemas de responsabilidad que enfrentaba por los vídeos publicados ilegalmente parecían virtualmente ilimitados. ¿Por qué asumir este disparatado negocio y mucho menos pagar una gran prima por hacerlo? No fue por la capacidad de YouTube de ingresar dinero en el futuro. Todavía no está claro, 10 años después, si YouTube es rentable. Fue porque YouTube tenía un inmenso valor estratégico para Google (en este caso, la capacidad de bloquear a un competidor para que no invadiera su muy rentable negocio de búsqueda). La adquisición de YouTube por parte de Google -una vez más, una compañía que hace 10 años y miles de millones de euros de inversión después probablemente sigue sin generar dinero- ahora es ampliamente considerada como uno de los mejores tratos que se han hecho.

Otro ejemplo es la adquisición de MySQL por 1.000 millones de dólares (unos 858.000 euros) por parte de Sun Microsystems (donde yo era ejecutivo en ese momento) en 2007. El principal producto de MySQL era una base de datos gratuita y de código abierto que era extremadamente fácil de usar y proporcionaba la funcionalidad back-end para casi todos los sitios web existentes. Los ingresos de la compañía eran mínimos y su modelo comercial general (su valor financiero) era, en el mejor de los casos, especulativo y sin embargo, la empresa tenía varios pretendientes dispuestos a pagar grandes sumas para adquirirla.

El valor de MySQL fue estratégico, no financiero. Para Oracle, IBM y Microsoft su valor estratégico estaba relacionado con la protección de sus negocios rentables de bases de datos de un producto gratuito que producía el 80% (y el crecimiento) de lo que hacían sus costosas soluciones. Si bien este fue un buen ejemplo de valor estratégico, resultó que ni siquiera era el más importante. En ese momento, Sun estaba en serios problemas, ya que su costoso hardware se estaba viendo socavado rápidamente por los servidores Linux que eran mucho menos costosos. Sun necesitaba una respuesta a esta amenaza y necesitaba una rápida. Para Sun, la adquisición de MySQL le permitía construir ciertas ventajas específicas de Sun en la base de datos que haría que los sitios web creados en Sun/MySQL trabajaran 10 veces más rápido que los de la competencia. Con la supervivencia de Sun en la línea, esto fue muy estratégico (y un factor importante en la adquisición de Sun por parte de Oracle seis meses más tarde).

Si bien la adquisición de GitHub por parte de Microsoft es una noticia importante, es simplemente otra en una larga lista de ilustraciones de una verdad básica sobre el valor principal de las start-ups de alta tecnología más exitosas. Construir una empresa autosuficiente es la excepción, no la regla. El valor estratégico y no el financiero es lo que impulsa los resultados más exitosos. Si reorienta su pensamiento en torno a esta tesis, será mucho más fácil dar sentido al disparatado mundo de Silicon Valley.