Loading...
Emprendedores

Si trabajas de cara al público tómate la vida con humor

A la hora de conseguir un estado de ánimo positivo, el buen humor juega un papel fundamental. En la tradición oriental, el humor es un rasgo de madurez. Cuando el trabajo que realizamos es de cara al público y tenemos un mal día, nos parece un esfuerzo soberano el dibujar esa sonrisa.

Pero cambiar la mentalidad e intentar afrontar los problemas del día a día no sólo de una forma positiva sino también siempre que sea posible, con un poco de humor, será bueno para el trabajador para quienes le rodean, y obviamente para el cliente.

Todos tenemos malos días

Puede que hubiéramos planeado pasar un día de lo más normal y hayamos acabado en el centro de salud porque la tapa del contenedor de basura nos ha chafado la mano y nos han tenido que poner la vacuna del tétanos.

¿Un buen motivo para pasar amargados el día? Puede ser, o sencillamente una anécdota porque las obligaciones no se toman un descanso.

Mantener el buen humor en los peores momentos es algo que nos ayuda a afrontar conflictos de una forma más eficaz.

¿Cómo me voy a reír si el mundo está en mi contra?

No hay nada más incómodo que entrar en un negocio y que el dueño en vez de atenderte te utilice como psicólogo para compartir sus penas: lo mal que le va, lo poco que vende y aquello tan manido de que no levanta cabeza.

Es lógico que se encuentre hundido pero ¿ayuda con esa actitud a cambiar su situación? ¿Volverás como cliente a un lugar donde en vez de atenderte tienes que tumbar en el diván al dependiente?

La risa es un tónico, un alivio, un respiro que permite apaciguar el dolor. Charles Chaplin.

Nadie dice que nos tomemos asuntos serios a broma, pero tampoco es imposible. Al fin y al cabo, tomar todo muy en serio lo único que logrará es que un día nos estalle la cabeza o se nos escape una mala contestación a un compañero o a un cliente.

Huir del tremendismo y pensar de manera constructiva no sólo ayuda a quitar hierro a lo negativo que nos rodea sino que nos ayudará a analizar los problemas de una forma más realista.

¿De verdad tengo que sonreír al cliente?

El mero hecho de sonreír, aunque no tengamos motivo par hacerlo nos ayudará a sentirnos mejor. Además, los otros también te sonreirán (y no hablamos de esas frases tan manidas que una marca plasma en libretas, tazas, etcétera)

No hay nada más contagioso que una sonrisa. Este gesto puede evitar un malentendido o suavizarlo cuando estamos detrás de un mostrador. El ambiente se relajará y será más agradable y propicio al acuerdo, sea cual sea la situación.

El humor ayuda a la hora de comunicarnos mejor con los demás, incluso cuando la razón no sea agradable. El humor ayuda a expresarnos de manera no agresiva.

Nada prende tan pronto de unas almas en otras como esta simpatía de la risa, decía Jacinto Benavente.

En Pymes y Autónomos|

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *