Archivo por meses: marzo 2018

Para ser un buen líder, aprenda a centrarse y escuchar a sus empleados

Hace varios años, trabajamos con un director de una compañía farmacéutica multinacional que había recibido bajas calificaciones sobre su compromiso y la eficacia de su liderazgo. Aunque intentó cambiar, nada parecía funcionar. A medida que crecía su frustración, comenzó a llevar un registro del tiempo que pasaba con cada uno de sus subordinados directos. Cada vez que recibía comentarios negativos, mostraba estos datos y exclamaba: «¡Pero mira cuánto tiempo paso con todos!»

Las cosas mejoraron cuando empezó a practicar mindfulness durante 10 minutos todos los días. Después de un par de meses, la gente le encontraba más simpático e inspirador y disfrutaba más trabajando con él. Los resultados le dejaron sorprendido y eufórico. La verdadera sorpresa llegó cuando sacó su registro de seguimiento del tiempo y vio que estaba dedicando un 21% menos de tiempo medio a tratar con su personal.

¿La gran diferencia? Él estaba más presente.

Llegó a entender que, aunque estaba en la misma habitación con alguien, no siempre estaba completamente presente. Se permitía preocuparse por otras cuestiones o dejaba que su mente se desviara a otras cosas. Sobre todo, escuchaba su voz interior cuando alguien estaba hablando. Esta falta de presencia motivó que las personas no se sintieran escuchadas y se frustraran.

Nuestra voces interior son esos comentarios que vamos haciéndonos sobre las situaciones que vamos viviendo. «Ojalá dejara de hablar»; «sé lo que va a decir a continuación»; «ya he escuchado todo esto antes»; «me pregunto si Joe habrá respondido a mi mensaje» son algunos ejemplos.

Para realmente involucrar a otros seres humanos y crear conexiones significativas, necesitamos silenciar nuestras voces internas y estar completamente presentes, y ser más conscientes puede ayudar.

Como parte de la investigación de nuestro próximo libro, The Mind of the Leader, encuestamos a más de 1.000 líderes que indicaron que una presencia más consciente es la estrategia óptima para involucrar al personal, conectar mejor y estimular el rendimiento.

Otra investigación confirma estas conclusiones. En una encuesta de 2.000 empleados, Bain & Company descubrió que entre 33 rasgos de liderazgo (que incluyen la creación de objetivos convincentes, la expresión clara de ideas y la receptividad a la participación) la capacidad de estar conscientemente presente (también denominado centeredness, el estado de estar centrado) es la más esencial de todas.

Las investigaciones también sugieren que existe una correlación directa entre la atención plena de los líderes y el bienestar y el desempeño de su gente. En otras palabras, cuanto más presente esté un líder, mejor será su desempeño.

En base a nuestro trabajo, aquí detallamos algunos consejos y estrategias que pueden ayudarle a estar más presente en su vida diaria.

Esté presente en cada momento

Como todos los CEO, el director gerente global de McKinsey & Company, Dominic Barton, tiene un programa diario repleto de reuniones. Todas son importantes, todas incluyen informaciones complejas y la mayoría requieren decisiones de largo alcance. En estas condiciones, estar presente en cada momento, reunión tras reunión, es un desafío. Pero según la experiencia de Barton, la presencia no es una elección sino una necesidad.

Su comentario fue: «Cuando estoy con gente durante el día, me esfuerzo al máximo en concentrarme y estoy presente con ellos». «Parte de esto es porque obtengo energía de estar con personas. Pero la otra parte es porque si no estás centrado, si no estás presente, es desmotivador para el resto. Pierden la motivación. Si no puedes estar centrado, es mejor que no tengas la reunión. A veces puede ser difícil de hacer, pero siempre es importante».

La persona que tenga delante no sabe con qué estaba lidiando usted hace un momento, ni tiene por qué saberlo. Su responsabilidad es estar completamente presente para utilizar eficazmente el tiempo limitado que tiene con cada uno.

Barton cree que estar presente de forma consciente requiere disciplina y habilidad. Se requiere disciplina para mantenerse centrado en una tarea, no dejarse afectar por los desafíos persistentes ni distraerse con el parloteo mental. Tener la capacidad mental de permanecer centrado y presente requiere habilidad. Cuando está presente durante todo el día, Barton lo encuentra profundamente gratificante. Estar presente se convierte en la piedra angular para aprovechar al máximo cada momento con cada persona.

Planifique su presencia

Durante su década como CEO de Campbell Soup Company, Doug Conant desarrolló rituales para conectarse física y psicológicamente con empleados de todos los niveles en la empresa, a los que denominó touchpoints (puntos de contacto).

Todas las mañanas, Conant destinaba gran parte de su tiempo a caminar por la planta, saludando a personas y conociéndolas. Memorizaba sus nombres y los nombres de los miembros de su familia. Mostraba un interés sincero en sus vidas. También escribía cartas de agradecimiento para reconocer esfuerzos extraordinarios. Cuando la gente de la compañía atravesaba momentos difíciles, les escribía mensajes personales de ánimo. Durante su mandato, envió más de 30.000 de cartas de este tipo.

Para Conant, estos comportamientos no eran solo estrategias para mejorar la productividad; eran esfuerzos sinceros de apoyar a su gente.

Haga menos, sea más

La vicepresidenta ejecutiva de Cisco, Gabrielle Thompson, ha descubierto que cuando un empleado acude a ella con un desafío, a veces requiere una solución sencilla. Pero a menudo, el problema solo necesita ser escuchado. «Muchas situaciones simplemente necesitan un oído, no una reacción. A menudo, los problemas no requieren soluciones, requieren presencia y tiempo«, explica. Como líderes, tener la capacidad de estar completamente presente y escuchar con la mente abierta a menudo es la forma más potente de resolver problemas.

Como líder, su papel puede ser simplemente crear un espacio seguro para que las personas transmitan sus frustraciones y procesen sus problemas. A través de la presencia consciente, usted se convierte en el contenedor en el que tienen espacio para procesar el problema, sin que llegue a intervenir para resolver, arreglar, manipular ni controlar la situación. La presencia en sí misma puede ayudar a resolver el problema. Este tipo de presencia no solo resuelve el problema, sino que también crea una mayor conexión y participación.

Presencia encarnada

El director de personal del grupo Lego, Loren Shuster, explicó que, cuando tiene reuniones o presentaciones muy importantes, toma cinco minutos para tomar contacto con su cuerpo. Visualiza estar vivo en cada célula de su cuerpo. Como nos explicó, «cuando no estás anclado y no estás conectado a tu cuerpo y al entorno que te rodea, no tienes un fuerte sentido de dirección ni propósito. Simplemente estás flotando. Lo más mínimo puede distraerte. Esta técnica de anclaje me ayuda a despejar mi mente, recargar mis pilas, fortalecer mis instintos y calmar mis emociones».

Después de esta práctica de cinco minutos, camina de manera diferente, habla de manera diferente. Con más gravedad, con más peso y con más vigor. Como resultado, puede estar más plenamente presente mental y físicamente con quienes le rodeen. Esta práctica le ancla a la habitación como si fuera una roca.

Cuando hemos encarnado la presencia, nuestra postura cambia. En lugar de encorvarse, cruzar los brazos y encerrarnos en nosotros mismos, asumimos una postura más equilibrada, elevada, abierta e inclusiva. Esto incluye sentarse recto, con los brazos abiertos.

Este cambio en la postura puede influir en cómo pensamos, cómo nos comportamos y cómo nos comunicamos. De la misma manera que podemos catalizar cualidades como la confianza asumiendo una postura audaz, podemos inducir cualidades como la conciencia, el foco de atención, la inclusión y la compasión a través de una postura elevada y digna.

El acto de sentarse y abrirse tiene un efecto positivo en la química de nuestros cerebros. Cultiva nuestra capacidad de ejecutar procesos de pensamiento de mayor rendimiento. Nos da acceso a la sabiduría que proviene de una mayor conciencia, la compasión que proviene de una mayor apertura y la confianza que proviene de la fuerza de la alineación vertical.

Un artículo escrito por 

¿Cómo recuperar la confianza cuando el CEO de la empresa mete la pata?

Una de las cosas más valiosas y más importantes para las marcas en estos tiempos es su reputación. La reputación es decisiva y determinante, ya que es lo que hace que los consumidores se creen una cierta imagen de la marca o de la empresa y de los productos que estas representan.

Pero lo cierto es que la reputación está en uno de sus momentos más complicados, ya que internet ha hecho que las compañías estén en un continuo escrutinio público y que, por tanto, sea mucho más fácil que nunca ‘pillarlas’ en una mentira, en un paso mal dado o en un escándalo en ciernes. Puede que hace décadas fuese posible crear una imagen basada en humo y sostenerla, pero en la actualidad eso es cada vez más y más complicado.

Y, de hecho, lo que antes era un activo se ha convertido ahora en un elemento de gran riesgo. El consejero delegado, el mandamás, ha sido una suerte de figura tradicional que representa a la empresa y que se convierte en parte de los elementos que se emplean para establecer la reputación.

Como los últimos escándalos y las últimas crisis de marca han demostrado (no hay más que pensar en Uber para comprenderlo), los CEOs se pueden convertir fácilmente en un activo tóxico, especialmente ahora que el tiempo para medir sus respuestas y para blindar el impacto de sus acciones es mucho más corto que nunca. A eso se suman todos los problemas ‘de siempre’ que pueden hacer que la imagen del directivo se hunda y que con ella se vaya a la basura el trabajo duro de construcción de imagen de marca que ha hecho la compañía.

El CEO puede, por tanto, hacer que la reputación de la empresa se hunda en la más completa y absoluta miseria y que al equipo de marketing y de comunicación no le quede más remedio que afrontar la dura tarea de recuperar lo perdido.

Cómo sentar las bases para recuperar la confianza

¿Qué deben hacer las empresas cuando sus altos directivos hacen cosas que llevan al público a perder la confianza en ellos? Eso es lo que ha analizado un estudio, que se acaba de publicar en el Journal of Trust Research y que recoge Phys. De entrada, existen dos grandes respuestas a las que acaban recurriendo las empresas en estos casos. Por un lado, están quienes directamente despiden al CEO y logran así distanciarse de él. Por otro, están quienes mantienen al directivo, pero lanzan disculpas públicas y hacen examen de conciencia por lo que ha pasado.

Según las conclusiones del estudio, tanto una respuesta como otra hacen que se recupere confianza en la empresa, pero lo hacen de formas completamente diferentes y por vías distintas. La primera de las opciones es la más radical, pero la que tiene un efecto más inmediato sobre la reputación. Al despedir al directivo tóxico, la empresa marca distancias y logra que su reputación salga intacta.

En el segundo caso, la compañía tendrá que hacer un trabajo de recuperación de la confianza, aunque el hecho de que el directivo pida perdón acaba siendo visto por los consumidores como una suerte de figura de ‘pecador arrepentido’ y puede conectar con la opinión pública.

Sea lo que sea lo que hagan las empresas, deben hacerlo de forma eficiente. Solo si actúan con autoridad, los consumidores sentirán que están haciendo cosas y recuperarán la fe en ella.

Vía: Puro Marketing

La Sociedad Civil: qué es, qué tienes que saber y cuáles son sus ventajas

La Sociedad Civil, como la “Comunidad de Bienes” , es un tipo de sociedad indicada para proyectos empresariales sencillos y de reducidas dimensiones. Como el anterior, este tipo de sociedad pasa en la mayoría de los casos por la firma de un contrato entre dos personas que quieran poner en marcha una actividad empresarial con ánimo de lucro.

Una vez que se pone en marcha esta sociedad, las personas pasan a ser “socios industriales” si únicamente aportan trabajo o “socios capitalistas” si lo que aportan son bienes o capital propio. ¿En qué se diferencia entonces de la “Comunidad de Bienes”?

Principalmente en que mientras que en la “Comunidad de Bienes” debe existir una propiedad (o un bien) que pertenezca a varias personas, en la “Sociedad Civil” esta obligación desaparece y cada socio puede aportar bienes, dinero, trabajo o industria.

La segunda gran diferencia es que mientras que “Comunidad de Bienes” puede limitarse a custodiar o explotar un bien en común, la “Sociedad Civil” se constituye expresamente para realizar una actividad económica y obtener beneficios.

Finalmente y tras la reforma de 2016, las sociedades civiles tienen que tributar por el impuesto de sociedades, mientras que la “Comunidades de Bienes” lo hace por el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

¿Qué tienes que saber antes de constituir una Sociedal Civil?

Para poner en marcha una Sociedad Civil es necesario firmar un contrato privado (que se recomienda elevar a escritura pública) entre los socios, en el que hay que detallar los siguientes aspectos:

  • Actividad del negocio
  • Aportaciones de cada socio
  • Porcentaje de participación de cada socio (pérdidas y ganancias)
  • Sistema de administración y representación
  • Causas de liquidación y disolución

Como en el caso de la “Comunidad de Bienes” la responsabilidad de los socios por deudas frente a terceros es personal e ilimitada y la sociedad que se constituye carece de personalidad jurídica propia.

Por este motivo y pese a que la sociedad tributará por el impuesto de sociedades, los socios deben darse de alta en la Seguridad Social como autónomos y cada socio deberá tributar por separado en el IRPF. La sociedad que se constituye se rige por el Código de Comercioen materia mercantil y por el Código Civil en cuanto a derechos y obligaciones.

Como indicábamos antes, en el contrato privado que debe reflejar el sistema de administración y representación, que puede adoptar las siguientes formas:

  • Administrador único
  • Administradores mancomunados (firman todos los socios)
  • Administradores solidarios (firma un socio, que obliga a la sociedad)

En cuanto a las causas de liquidación y disolución, hay que tener en cuenta que una sociedad se extingue cuando:

  • Cumple la duración estipulada en el contrato.
  • Finaliza su objeto social o actividad.
  • No se cumplen las aportaciones.
  • Muerte, insolvencia o incapacitación de un socio.
  • Embargo del patrimonio social a causa de las deudas.

Cómo se constituye una Sociedad Civil

Constituir una “Sociedad Civil” no es demasiado complicado. Lo normal es que no tengamos que dar más pasos que los que detallamos a continuación:

  1. Contrato de constitución: todos los socios deben suscribir el contrato de constitución de la sociedad. Este contrato puede ser privado o elevarse a escritura pública.
  2. Se debe aportar debidamente cumplimentado el modelo 036. Los socios tienen que ser autónomos y deben dar de alta a la sociedad en el I.A.E
  3. Liquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados que grava la constitución de la Sociedad Civil en caso de que se aporten bienes. Sobre esa base se aplica un 1% del valor de los bienes aportados.
  4. Alta en ayuntamiento y obtención de las correspondientes licencias de apertura y funcionamiento.

Vía: Muy Pymes