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Ingresos en linea

Ingresos pasivos: ¿mito o realidad?

En el último post te revelé la cruda realidad sobre los negocios por Internet: que no existen milagros ni píldoras mágicas y que la red sólo es una plataforma como cualquier otra, pero que cuenta con una serie de ventajas que la hacen muy interesante para determinadas cosas.

Hoy quiero continuar con esta serie profundizando en un tema que está muy de moda: los ingresos pasivos.

¿Negocio online = Ingresos pasivos?

Todavía hay mucha gente que cree que todos los negocios online generan ingresos pasivos; que puedes montar cualquier cosa en Internet y que, una vez que esté funcionando, jubilarte y dedicarte a vivir la vida.

Por desgracia esto no es así. La mayoría de personas que trabajan por Internet le echan el mismo número de horas que el señor de la zapatería de tu barrio, o incluso más.

Luís Clausín, el webmaster de Zapatillas Running y Muévete Basket, dejaba la semana pasada un comentario muy revelador:

“Yo desde hace unos años vivo en exclusiva de mis proyectos web y os puedo decir que, como bien dice Ángel, no es nada sencillo. Ahora es rara la semana que trabajo menos de 40 horas para mantener mi negocio, pero en mis inicios hice muchas semanas de más de 50. Lo de ‘venir, ver y vencer’ yo no lo conocí…

Currar, hay que currar y mucho. En internet los modelos de negocios cambian muy rápido, dependes de terceros que en cualquier momento cambian las reglas del juego (Google, eBay, Amazon, Facebook…), competidores nuevos cada día…

Pero también os digo que no me cambió por otro. Flexibilidad laboral, no jefes, trabajas segmentos que te gustan (yo antes trabajé como programador en el sector del Derecho, el cual no me apasionaba precisamente), ahorras mucho tiempo al evitar los desplazamientos al trabajo, deslocalización…

Cómo todo en la vida, es una balanza con sus cosas buenas y malas. Pero solo quiero recalcar que muchos todavía piensan que vivir de ingresos pasivos es tan sencillo cómo montar una web rentable y esperar desde el sofá a que lleguen los cheques. Lo siento, pero la realidad no es esa.”

Normalmente, vivir de Internet se parece más a lo que describe Luís que a lo que nos intentan vender por ahí, y no es el único que lo dice. Cuando entrevisté a Chuiso y le pregunté que cuántas horas trabajaba al día me respondió que no menos de 8, y yo he tenido muchas semanas en las que le he dedicado a Vivir al Máximo más de 70 horas. Incluso Tim Ferriss, autor de La semana laboral de 4 horas, trabaja como un animal.

Entonces… ¿son los ingresos pasivos un mito?

Vamos a verlo con una historia.

La diferencia entre ser empleado y tener un negocio

Gastón es un joven de 23 años que vive en Córdoba, Argentina. Estudió relaciones públicas en la universidad y gracias a su pro-actividad consiguió un puesto de encargado en los multicines de un centro comercial antes de terminar la carrera. Su trabajo consiste en asegurarse de que todo funciona correctamente y que los clientes quedan satisfechos. Tiene 10 empleados a su cargo y es el que da la cara cuando alguien tiene una queja.

No existe en toda la ciudad un encargado mejor que Gastón. Es brillante, un gran profesional y un trabajador incansable, que no se toma un descanso ni para comer. Gestiona a su plantilla con amabilidad y cercanía pero siempre manteniendo las distancias profesionales, y la satisfacción del cliente es su única prioridad. Además de realizar sus funciones como encargado tiene suficiente iniciativa como para solucionar problemas en otras áreas del negocio sin que nadie se lo pida. En definitiva: es el tipo de empleado que cualquier empresa querría tener.

Por sus esfuerzos, Gastón recibe un total de 30 pesos la hora (unos 2 euros al cambio). El salario de Gastón, por lo tanto, se puede calcular con esta fórmula:

Salario = horas trabajadas  x  sueldo por hora

Si una semana trabaja 40 horas, su sueldo es de 40 x 30 = 1200 pesos. Si trabaja 60 es de 60 x 30 = 1800 pesos. Y si trabaja 0 horas es de 0.

En definitiva: el sueldo de Gastón depende de cuántas horas trabaje. Intercambia su tiempo por dinero. Cuantas más horas da más dinero recibe, y en el momento que deja de dar horas también deja de recibir dinero.

***

El dueño de la empresa en la que trabaja Gastón es un abogado que vive en Buenos Aires. Cuando un amigo suyo le dijo que estaban construyendo un nuevo centro comercial en Córdoba, decidió invertir allí una buena suma de dinero para montar unos multicines.

Contrató a un gerente de confianza (el jefe de Gastón) para que se encargase de supervisar las obras y contratar al resto del personal, y desde entonces él se pasa por su cine sólo un par de veces al año.

El salario del propietario de los cines responde a esta fórmula:

Salario = (productos vendidos (entradas, palomitas…)  x  precio productos) – gastos

A diferencia de Gastón, su salario no depende de cuántas horas trabaje –la mayoría de las semanas trabaja 0– sino de cuántos productos venda y del precio de esos productos.

NOTA: Este no es un post sobre si es mejor ser empleado o empresario. Cada una de las opciones tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y es el lector el que debe elegir la opción que más le convenga.

Los dos requisitos imprescindibles para conseguir ingresos pasivos

Como hemos visto, la diferencia entre trabajar en un cine (ser empleado) y tener un cine (negocio) es que en el primer caso intercambias tu tiempo por dinero y en el segundo construyes un sistema que genera dinero.

¿Es el cine un negocio pasivo?

Depende de cuánto tiempo le lleve al dueño gestionarlo.

Si necesita 40 horas semanales, no será muy diferente de un empleo. Si sólo necesita 2 y además puede hacerlo todo a través de su teléfono móvil, entonces sí existe pasividad. Ahí está la clave.

Los ingresos pasivos tienen dos requisitos:

  1. Crear un sistema
  2. Que ese sistema se gestione automáticamente (cuanto más tiempo te lleve, menos pasivo será tu negocio)

Cumple ambos y tendrás un negocio pasivo.

Fíjate en que no hay un requisito que diga que el sistema tiene ser online. Puedes generar ingresos pasivos perfectamente sin necesidad de Internet siempre que consigas crear un sistema que se gestione automáticamente. Dos ejemplos muy básicos: heredar una casa y alquilarla todos los meses, o invertir tus ahorros y recibir intereses.

Hoja de ruta para crear un negocio pasivo online

Aunque un negocio pasivo no tiene por qué ser online, Internet es, por su naturaleza, la plataforma perfecta para crearlo. Lamentablemente muy pocos lo consiguen, ya que no es nada fácil cumplir al mismo tiempo los dos requisitos necesarios para la pasividad.

El primer requisito, crear un sistema que genere beneficios (aunque tengas que dedicarle 60 horas semanales), ya es de por sí complicado y requiere de un gran esfuerzo inicial. Necesitas algo que vender, una plataforma digital a través de la cual venderlo y que personas interesadas en tu oferta visiten tu plataforma.

La mayoría de la gente nunca pasa de este punto. Crean una plataforma (o la ‘alquilan’), tienen algo que ofrecer, pero no consiguen suficiente tráfico cualificado para que sea un negocio rentable.

Ten en cuenta que trabajar por Internet no es lo mismo que crear un sistema. Si creas un perfil en TextBroker y te ganas la vida escribiendo artículos para otros tienes un empleo online, no un sistema. Eso no tiene nada de malo, pero no se puede automatizar. Si cada vez que alguien te encarga un artículo de 50 euros tú lo subcontratas a otro redactor al que le pagas 20, entonces sí tienes un sistema.

Una vez que has construido un sistema rentable el siguiente paso es quitarte de en medio. Es decir, apañártelas para que lo que tú estabas haciendo hasta ese momento lo haga una máquina u otra persona. Lo difícil en este caso no es que alguien te remplace, sino que tus márgenes sean lo suficientemente grandes como para que tu negocio siga dándote beneficios.

No todas las partes de un sistema son igual de automatizables (ni cuesta lo mismo automatizarlas). Lo digital suele ser mucho más automatizable que lo físico porque aprovecha al máximo todas las ventajas de Internet:

  • Coste de creación habitualmente bajo
  • Coste de duplicación nulo (como sólo son bits, da igual producir 1 que 500)
  • Coste de distribución bajo (normalmente un pequeño porcentaje que se queda la plataforma de distribución y/o pago)
  • Acceso instantáneo desde cualquier parte del mundo (el cliente recibe su compra inmediatamente)

Sin embargo, aun vendiendo productos o servicios digitales, es complicado automatizarlo todo por varios motivos:

  • Si trabajas con activos informáticos, necesitas a alguien que los supervise/mantenga/actualice
  • Si tienes clientes, necesitas a alguien que les ofrezca soporte técnico
  • Si tienes empleados, necesitas supervisarles. Si contratas a un supervisor, necesitas supervisar a ese supervisor (aunque sólo sea un poquito)
  • Si dependes de los grandes (Google, Facebook, Ebay, Amazon…), tienes que estar muy atento porque cambian las reglas cuando les da la gana
  • Internet evoluciona muy rápido y hay nuevos competidores entrando en el mercado continuamente. Si quieres sobrevivir necesitas estar continuamente formándote, adaptándote y mejorando

Pero los negocios pasivos online existen. Se necesita mucho trabajo para crearlos, nunca son pasivos al 100% y no duran eternamente (porque ningún negocio dura eternamente), pero tampoco son una utopía inalcanzable. Yo mismo he tenido uno que me funcionó varios meses dedicándole literalmente CERO horas a la semana y he conocido a varias personas que ganan mucho dinero sin apenas dedicarle tiempo al suyo. ¿Y sabes qué he descubierto? Que, curiosamente, aquellos que han conseguido crear un verdadero negocio pasivo online, no se dedican a beber daiquiris en una hamaca frente al mar sino que son algunas de las personas más trabajadoras y productivas que conozco.

El verdadero significado de la semana laboral de 4 horas

Mucha gente critica La semana laboral de 4 horas con el argumento de que Tim Ferriss trabaja mucho más de 4 horas semanales. Y llevan razón. Escribir dos libros, publicar cientos de posts, empezar un podcast, ser angel investor y advisor de varias startups o grabar una serie de televisión como ha hecho él en estos últimos años no son cosas que se consigan dedicándole 4 horitas los domingos por la tarde.

Lo que esas personas no acaban de entender es el significado de la palabra trabajo. Para Tim todo lo anterior no es trabajo en el sentido de una actividad que realiza únicamente porque necesita un sueldo y no le queda más remedio, sino un hobby. Algo que hace por placer, porque le apetece, no sólo para ganar dinero (aunque lo gane). Y viéndolo de esa manera sí que podemos decir que trabaja menos de 4 horas a la semana.

Igual que Ferriss, los grandes millonarios como Bill Gates o Warren Buffet que podrían vivir al resto de su vida sin dar ni un palo al agua siguen trabajando a tiempo completo. Empiezan nuevas empresas, escriben libros, crean fundaciones… Por algún motivo se niegan a poner fin a su trayectoria profesional, aunque estén en disposición de hacerlo en cualquier momento.

Pero quizá no te sientas muy identificado con Tim Ferriss o con empresarios millonarios, así que déjame que te ponga otros ejemplos más “terrenales”.

Fíjate en lo que dice Luís Clausín después de revelar en su comentario que trabaja más de 40 horas semanales en sus negocios online:

“Pero también os digo que no me cambió por otro. Flexibilidad laboral, no jefes, trabajas segmentos que te gustan (yo antes trabajé como programador en el sector del Derecho, el cual no me apasionaba precisamente), ahorras mucho tiempo al evitar los desplazamientos al trabajo, deslocalización…”

También tengo un amigo que estuvo varios años ganando más de 10.000 euros mensuales con una jornada laboral de un par de horas semanales para mantener sus webs (el resto del tiempo se lo pasaba jugando al Starcraft II) y que me confesó recientemente que durante esa época no fue feliz porque se sentía estancado. Hace unas semanas empezó un nuevo proyecto muy distinto a los anteriores simplemente por placer y por el reto que supone lograr que tenga éxito.

Creo que todo esto debería hacerte reflexionar. A lo mejor el verdadero objetivo no es trabajar 4 horas a la semana, sino trabajar en cosas que disfrutes, que te llenen y que supongan un desafío continuo. Y si esto último te da suficiente dinero y libertad para llevar el estilo de vida que quieres… ¿qué más da que sea pasivo?

Recomendaciones

Personalmente, pienso que saber cómo generar ingresos pasivos en sí no es tan importante. Lo verdaderamente importante es:

  • Hacer cosas que te gusten (y hacerlas bien)
  • Hacer algo alineado con tus valores, algo en lo que creas
  • Tener libertad en tu trabajo, en vez de una persona vigilándote y diciéndote continuamente qué es lo que debes hacer
  • Sentirte valorado. Sentir que tus aportaciones son importantes y que tu opinión cuenta
  • Estar sano. No sufrir estrés ni ansiedad
  • Disponer de suficiente tiempo para ti, tu familia y tus amigos

Un negocio pasivo online puede ser una buena vía para conseguir todo lo anterior, pero no es la única. Hay muchas personas que están contentas y satisfechas trabajando 10 horas al día, o que incluso voluntariamente han decidido trabajar a pesar de no necesitar más dinero.

Por este motivo mi consejo es que no te obsesiones con encontrar una fuente de ingresos pasivos al 100%. En vez de eso, céntrate en encontrar/crear una fuente de ingresos que sea compatible con el estilo de vida que quieres llevar y que no te haga infeliz. Nunca dejes de desarrollar tus activos fundamentales y siempre que puedas invierte tu tiempo en crear sistemas escalables y automatizables que hagan las tareas por ti en vez de hacerlas tú directamente. Todo lo demás llegará solo.

 

Un artículo escrito por Angel Alegre

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